¿Qué alimentos hacen dientes sanos?

La alimentación asegura que los niños tengan buenos dientes temporales

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Por: Astrid López
julio 03 de 2014 , 01:56 p.m.

La aparición de los dientes es uno de los momentos que inquieta a los padres, porque temen ante la reacción de sus bebés por el malestar que representa. Sin embargo, hacer que el pequeño sonría para mostrarlos es motivo de orgullo.

Pero, ¿qué hace que esos primeros dientes nazcan sanos y sean el preámbulo de una buena salud oral y una dentadura armónica en el futuro? Uno de los aspectos que puede influir en ello es, definitivamente, la alimentación. Cabe decir que los primeros dientes salen hacia los seis meses de edad, la época en que comienza la alimentación complementaria, por ello es importante saber qué tipo de verduras, carnes y frutas benefician la calidad de los primeros dientes.

Para la odontóloga Ángela Constanza Másmela Molina, de Coodontólogos, resulta básico que antes de hablar de una alimentación complementaria se entienda que es eso: “que complementa la leche materna, por lo que ésta no debe suspenderse”.

“Es aconsejable para un adecuado desarrollo del niño y, por ende, de la dentición temporal iniciar la alimentación complementaria con papillas ricas en vitaminas y minerales, especialmente hierro, como las hechas con cereales y verduras, así también puré de frutas (manzana, banano, pera, ciruela) y carne magra, ya que al erupcionar los primeros dientes el niño comenzará a morder y deglutir los alimentos semisólidos, de fácil digestión”, añade la doctora Másmela.

Precisamente, los primeros dientecitos que aparecen suelen ser los incisivos, los que le van a servir al bebé para cortar y masticar. Posteriormente pueden venir los molares y los caninos, propios para comidas más duras, que exigen más fuerza en la masticación, como la carne.

Jorge Eduardo Tascón, odontólogo e implantólogo, insiste en que la alimentación del bebé debe ser fundamentalmente láctea hasta el primer año de vida, pues como él lo explica, la Organización Mundial de la Salud (OMS) lo recomienda, por el alto valor nutricional que la leche materna imprime en los niños y, por supuesto, a procesos como el de la dentición.

En el inicio de la alimentación complementaria, o como se denomina: beikost (todo tipo de alimentación diferente a la leche que se da al lactante) se requiere de una dieta espaciada, en la que cada fruta o verdura nueva se suministre una a una, y semana a semana, para controlar cualquier reacción alérgica o de inapetencia al alimento.

“La presentación de esos alimentos es mejor si es espesa, iniciando con cereales en papillas o compotas, y un mes después introducir las frutas y los vegetales en la misma presentación”, sugiere Tascón.

Las mamás deben saber que para el momento en que brotan los dientes no existe una alimentación que evite o minimice la molestia o incomodidad de la erupción. “En ese punto el pequeño presenta mayor salivación y dolor o sensibilidad, en tal caso se le puede ayudar con analgésico pediátrico (formulado por el médico) y masajear la encía con el dedo envuelto en una gasa estéril”, dice la odontóloga Ángela Másmela.

“La alimentación debe ser extremadamente blanda, y se puede comenzar con alimentos en pedacitos muy pequeños para que el bebé los pase con facilidad. Considero que frutas, como banano y mango, o cereales de arroz o trigo están bien”, sostiene Tascón.

Pasos saludables

Para favorecer una buena dentición, los expertos sugieren que en la dieta de los niños no falten “los alimentos no cariogénicos, como la leche y sus derivados, que son ricos en calcio; así también las frutas, verduras, granos, huevos, carnes magras, con un buen componente de hierro, y que se evite el consumo de alimentos con alto contenido en grasa y azúcares”, anota Másmela.

Además, los alimentos que se den al niño deben estar libres de condimentos y picantes, así como de exceso de sal y azúcar. “Es importante indicar que si se van a dar jugos al bebé, estos no se suministren en el biberón –así como teteros con agua de panela o agua azucarada– ya que las frutas poseen dulce y ácidos naturales, los cuales vuelven ácido el medio oral y hacen susceptibles los dientes al ataque de las bacterias que forman la caries”, añade la doctora.

Igualmente, evite los alimentos muy duros, como el maní, la manzana en trozos o los caramelos duros, muy difíciles de morder, y que pueden lastimar la encía.