Una sonrisa y un saludo, claves para un mejor aprendizaje

Con un video viral, una asociación fomenta el buen trato a los niños en todos los ámbitos escolares.

aprendizaje niños en clase

Las actitudes que asumen los adultos a la hora de relacionarse con los niños son importantes; se trata de educar con el ejemplo.

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Por: Simón Granja Matías
marzo 05 de 2018 , 06:01 p.m.

Imagina que vas a comprar un café y esperas que te atiendan bien, que la persona al otro lado del mostrador te diga: “Buenos días”. Sin embargo, cuando llegas, no te saludan y te atienden de mala gana. Lo lógico es que esa actitud te genere mal genio y no vuelvas a pisar ese lugar.

Ahora, pregúntate, ¿les pasa lo mismo a los niños? ¿En qué los afecta si desde que se levantan no reciben una sonrisa ni un ‘buenos días’?

En Estados Unidos, la asociación The Rollins Center, dedicada a fomentar buenas prácticas pedagógicas, publicó un video al respecto que se hizo viral. En este, un niño explica cómo se siente cuando un adulto lo ignora o pierde la paciencia con él y demuestra cómo los cambios en el comportamiento de los adultos afectan su capacidad para aprender a leer y prosperar cuando crezca.

Aunque la campaña tiene protagonistas estadounidenses, lo que refleja puede extrapolarse a la realidad colombiana: un niño que se despierta animado, se sube al bus escolar con buena actitud y dispuesto a aprender. Sin embargo, si llega al colegio y en la entrada la profesora que lo recibe no lo saluda, lo ignora y constantemente le da indicaciones poco amables (“Avancen rápido y en silencio a sus salones, rápido y en silencio”), lo más probable es que el niño acabe por sentirse abatido.

Es la misma dinámica que con la persona que atiende en la cafetería: los desplantes constantes de docentes, directores, celadores o cualquier trabajador de una escuela generan desmotivación en los niños.

Esta campaña no está basada en la intuición. Fue desarrollada con base en varias investigaciones de expertos líderes en desarrollo cerebral y alfabetización de Estados Unidos y que tienen como objetivo encontrar la forma de construir “un cerebro lector”.

La asociación asegura que, en el día a día, demostrar una actitud positiva hacia los niños en cada espacio del ámbito educativo es crucial para que, desde el nacimiento, reciban un compromiso social y emocional y desarrollo intencional de habilidades lingüísticas, vocabulario y comprensión.

Despertarlos con cariño, darles el ambiente para que tengan un baño agradable y un desayuno cálido antes de que vayan a la escuela son acciones afectivas para ellos

Ana Rita Russo, directora del programa Pisotón, que ayuda a niños con necesidades sociales, asegura que el afecto debe promoverse también desde el hogar. “Despertarlos con cariño, proporcionarles el ambiente para que tengan un baño agradable y darles un desayuno cálido antes de que vayan a la escuela son algunas acciones afectivas que permiten a los niños reconocerse como personas importantes dentro de una familia que está entendiendo sus necesidades y respondiendo adecuada y amorosamente a ellas”, asegura.

Por otro lado, desde Rollins Center señalan que con el buen trato se apoya a los niños en el aprendizaje de la lectura para que desarrollen habilidades para aprender el resto de materias. Explican que existe una preocupación en todo el país por una crisis de analfabetismo que está sufriendo Estados Unidos, donde solo el 36 por ciento de todos los niños tiene la capacidad de leer con soltura al final del tercer grado.

Nuevos horarios

Desde que inician el día, los niños deben recibir muestras de afecto. Esto incide en su disposición para aprender.​

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Y ni hablar de Colombia, donde el desempeño en competencia lectora es muy bajo y preocupante. En la medición Pirls 2016 (Estudio internacional sobre el progreso en comprensión lectora), los bachilleres colombianos obtuvieron un puntaje de 448 (nivel bajo) sobre 675 (nivel avanzado).

Sandra Varela, directora del programa de Pedagogía Infantil de la Universidad de La Sabana, asegura que el modelo pedagógico de la ternura y la compasión, al que aún le falta sustento científico, pero que se basa más en la intuición, se acerca bastante a la propuesta de The Rollins Center.

“Se puede demostrar que la ternura y la compasión con los estudiantes ayudan a transmitir el aprendizaje de una mejor forma. Si la profesora sonríe, acaricia, el niño estará más motivado para aprender”, aseguró la experta.