Actividad, salud para la vida

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Por: Abcdelbebe.com
enero 30 de 2015 , 03:26 p.m.

El deporte es como la alimentación, el vestido o el abrigo del niño. Hace parte de esas necesidades básicas del ser humano, pues no es solo fuente de entretenimiento, sino que además brinda múltiples beneficios a la salud del pequeño. 

Para comenzar, es vital para la prevención de enfermedades. Está comprobado que está ligado a la disminución de la presencia de males tan comunes en la actualidad como la hipertensión arterial, la obesidad, la enfermedad coronaria, la diabetes, etc. Además, a medida que la persona va pasando por las diferentes etapas de la vida, una actividad física estructurada, como no estructurada, puede generar que algunos de los componentes de la aptitud física (resistencia aeróbica, resistencia muscular, flexibilidad, potencia, etc.) se mantengan o, al menos, no decrezcan de forma rápida, explica el doctor Hárold Arévalo, especialista en medicina del deporte. 

Otros de los beneficios físicos de practicar deporte es que los niños optimizan su desarrollo neuronal, neuromuscular, controlan talla y peso, y les permite desempeñarse de una manera muy positiva en otras áreas. 

Cabe anotar, dice el médico, que “no hay una relación directa entre crecimiento lineal del niño, la actividad física y la hormona de crecimiento; es decir, no por ser más sedentario podría crecer menos, pero sí se puede observar que la población infantil más activa, al tener control de su peso, estímulo del músculo esquelético, etc., aprovecha mejor esos pulsos de liberación de hormona de crecimiento y tienen una mejor velocidad de crecer en su momento”. 

Además, para lograr una influencia positiva en el crecimiento, la actividad debe estar acompañada de una sana y equilibrada alimentación y suficiente, especialmente en proteína, agrega Rocío Gámez Martínez, nutricionista, profesional especializada del Instituto Distrital de Recreación y Deporte del programa “Muévete Bogotá”.

Por otro lado, la actividad física aumenta la autoestima, permite una interacción más favorable con los pares, mejora el rendimiento escolar y ciertas habilidades, como las del lenguaje. Según la experta, “se ha demostrado que quienes presentaban poco compromiso en actividades físicas, deportivas, de música, artes o clubes, mostraban un desarrollo retrasado en el vocabulario, casi el doble de proporción de quienes habían participado en actividades de este tipo. Se encontró también que niños entre 4 y 9 años, quienes participaron en actividades artísticas o, particularmente, de tipo físico, tienden a tener menores dificultades en lectura o matemáticas que aquellos que raramente son activos”. 

Garantizar una buena salud se logra a través del ejemplo, en inculcar hábitos saludables, alimentación sana y actividad física, pues ese último es un comportamiento voluntario y que se adquiere más fácilmente si se hereda. Por eso, es importante que los padres motiven diariamente a los niños a practicar algún deporte y, si la iniciativa parte del pequeño, apoyarlo en sus necesidades. 

Espacios para fomentar el deporte 

Los expertos hablan de ciertos roles de la sociedad y lugares donde se puede incentivar a los niños para realizar algún tipo de actividad deportiva: 

 - Papel de los padres: cuando estos son activos existen seis veces más probabilidades de que sus hijos también lo sean. 

 - Políticas y planes estatales en los espacios donde se mueven los niños: comunitario, escolar, familia, se deben diseñar programas de infancia y juventud donde involucren niños y adolescentes en la práctica de la actividad física. 

 - Papel del colegio o jardín infantil: espacios propicios para la práctica, pues los niños permanecen algunas veces de 6 a 8 horas en estos, y es allí donde pueden cumplir con la actividad diaria, a través de las clases de educación física, juegos en los descansos, etc. Por eso, los colegios deben mejorar sus horas de dedicación a rutinas de ejercicio y hacerlas parte del currículo académico. 

 - Papel de los cuidadores de salud: pediatras, nutricionistas, psicólogos, fisioterapeutas, y, en general, profesionales de la salud, deben fomentar el ejercicio, recomendando en la rutina diaria. 

 - En cuanto a otros entornos, los parques son áreas óptimas para llevarlos a jugar de forma espontánea y lograr vencer el sedentarismo.