Seis consejos para corregir la agresividad infantil con amor

Sin importar la causa, el comportamiento violento de tus hijos no puede ser pasado por alto.

niño triste
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Por: Abcdelbebe.com
enero 11 de 2017 , 09:28 a.m.

Que un niño abofetee o muerda a su madre, o que una niña le pegue a su compañero de clase por tomar uno de sus juguetes o tire la puerta de su cuarto, son comportamientos agresivos.

El ejemplo de sus padres y la dinámica familiar influyen mucho en el desarrollo de esta conducta, como el tipo de disciplina aplicada a los hijos, el estilo de crianza inadecuada (autoritaria y severa o permisiva y demasiado indulgente), la relación tensa entre los padres, un ambiente de rechazo o la falta de conexión emocional con los progenitores.

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Cualquiera sea la causa de la agresividad infantil es fundamental intervenir siempre que se dé, a fin de evitar que se instaure como hábito o se transforme en conductas antisociales en el futuro.

Los especialistas consultados para este artículo coinciden en afirmar que ninguna agresión puede ser pasada por alto. Proponen actuar con mucha calma, paciencia y firmeza para mostrarle al niño que está causando daño y que no está permitido lastimar ni ser vulnerado en casa ni en ningún otro lugar.

Aquí, seis consejos a tener en cuenta para corregir la agresividad infantil con amor:

1. Antes de pensar en castigos, enseña a tu hijo a manejar sus emociones. Si reaccionas de forma violenta, solo reforzarás la conducta agresiva y aumentarás su ansiedad.

2. Recurre al ‘tiempo fuera’. Consiste en enviar al niño a un espacio previamente establecido donde podrá reflexionar sobre lo sucedido y calmarse.

3. Predica con el buen ejemplo. Un niño necesita de sus padres un modelo en el manejo de la frustración. Si uno de los dos permite todo y el otro nada, eso confundirá al niño y quizá se rebele.

4. Ayuda al niño frustrado a entender lo que siente, sugiriéndole alternativas para controlar su ira o molestia. Por ejemplo, si tu hijo quería subirse a un columpio y otro niño se lo gana, proponle otra actividad, como ir al tobogán.

5. Reconoce las buenas acciones de tu hijo, otorgándole estímulos no materiales como abrazos, felicitaciones y reconocimientos.

6. Crea un clima familiar de confianza y comparte tiempo de calidad con tu familia. Esto ayudará a los niños a expresar sus emociones.

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