La opción de una segunda lengua

Sí al bilingüismo pero cuidando el buen desarrollo de la lengua materna

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Por: Abcdelbebe.com
noviembre 15 de 2011 , 02:52 p.m.

En un mundo que demanda cada vez más profesionales altamente calificados que cuenten con una hoja de vida en la que se incluyan uno o varios idiomas, la mayoría de padres sueñan con que sus hijos se eduquen en un ambiente bilingüe desde una edad temprana. 
Como se ha demostrado en diferentes estudios, cuando un menor se educa en un colegio bilingüe que sigue unos parámetros básicos para que los estudiantes crezcan cultural, cognitiva y socialmente mientras aprenden, los beneficios son infinitos.
En el país, los resultados de las últimas pruebas Saber 11 y Saber Pro, las cuales evalúan las competencias en inglés de los jóvenes de grado once y de los universitarios próximos a graduarse, demuestran que el bilingüismo no va bien: menos del 6 por ciento de los estudiantes de grado once son capaces de sostener una conversación sencilla sobre situaciones cotidianas (nivel B1,
nivel pre-intermedio).
Según Alberto Abouchaar, coordinador de la maestría en lingüística de la Universidad Nacional, los resultados se deben, entre otras razones, a que faltan maestros lo suficientemente capacitados. “Para enseñar, un profesor debería tener por lo menos un nivel B2 (avanzado según el marco común europeo de referencia). Sin embargo, muchos educadores no lo están”, agrega.
La formación de los docentes no es el único aspecto para considerar, más aun cuando el propósito de un padre es que su hijo estudie en una entidad completamente bilingüe, donde un porcentaje importante de las asignaturas se dicten en un idioma distinto al nativo.
Muchos otros educadores consideran que el bilingüismo puede empezar desde pequeños, y son bastantes los colegios que lo enseñan desde el preescolar con buenos resultados.
Según Rocío Bautista, fonoaudióloga del Jardín Infantil Hans Andersen, antes de los 4 años los pequeños hasta ahora están adquiriendo nociones básicas del español. “En tanto no manejen el castellano, pueden aprender canciones, familiarizarse con vocabulario y con algunos fonemas, siempre y cuando no haya una exigencia desmedida”, explica la especialista.
Para Sandra Patricia Lastra, líder del área de inglés de la Corporación Colegio San Bonifacio de las Lanzas en Ibagué (Tolima), una institución de carácter bilingüe cuyo modelo de aprendizaje se orienta a enseñar inglés tomando como base el español, y en donde solo se enseñan ciencias y matemáticas en la lengua anglosajona hasta grado noveno, un programa de inmersión absoluta puede atentar contra la identidad y la cultura. “Creo en un bilingüismo que respeta la cultura materna”, añade.
Al respecto, Alberto Abouchaar, coordinador de la maestría en lingüística de la Universidad Nacional, opina que el problema no es que se pierda la identidad, sino que al pretender excluir el español no se están formando personas bilingües sino monolingües. “Considero que todos los bilingües y trilingües tienen varias identidades lingüísticas, lo cual es más bien una ventaja. El equilibrio está en que haya una interacción justa entre una y otra”, añade. Además, no todos los colegios bilingües son biculturales, es decir que promueven la cultura de otro país.

Ventajas
• Los bilingües son más creativos y tienen más habilidad para resolver problemas cognitivos.
• Al parecer quienes tienen predisposición a padecer de Alzheimer y aprenden un idioma tienden a demorarse más en desarrollar la enfermedad.
• Se aumentan las posibilidades de potenciar las capacidades profesionales.  
• Según Sandra Patricia Lastre, es una oportunidad para desarrollar conciencia intercultural y fomentar el respeto por las diferencias.
Casos especiales
Según la fonoaudióloga Rocío Bautista, los niños con problemas de lenguaje no deben aprender una segunda lengua en tanto no resuelvan sus dificultades. “Es normal que se cometan errores hasta los cinco años, pero si se evidencian dificultades en la expresión verbal, tartamudez o, incluso, dislexia (condición en la que se invierten números y letras), es mejor esperar. De lo contrario, más adelante puede haber confusión en las reglas fonéticas y gramaticales de los dos idiomas, y de presentarse un fracaso escolar el niño no sería feliz con su aprendizaje, lo que afectaría su autoestima y relación con otros”, comenta la experta.

* Especial ABC del bebé