¿Tiene su hijo cuenta en redes sociales?

Son un riesgo para su seguridad, cuando no hay supervisión.

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Por: Tatiana Quinchanegua
noviembre 05 de 2014 , 08:01 p.m.

¿Mi hijo de 7 años puede tener Facebook y Twitter? ¿Puedo crearle el perfil y agregarlo como amigo o seguirlo? ¿Le reviso o no sus redes sociales? ¿Debo pedirle la contraseña? ¿Le prohíbo ingresar a redes sociales?

Según voceros de En TIC Confío, programa del Ministerio de Tecnologías de la Información y las Comunicaciones, lo primero que deben saber los padres es que las principales redes sociales no son aptas para menores de 18 años.

Pese a esta recomendación tajante del Ministerio colombiano, redes como Facebook, Ask.fm y Twitter permiten crear perfiles de niños a partir de los 13 años, pues antes de esa edad se considera se enfrentan a temas y contenidos adultos, que podrían no comprender correctamente y en los cuales requieren de la guía de un adulto responsable.

Ahora bien, en caso de que les permitan tener perfiles en redes sociales antes de los 18 años, los padres deben velar porque la información que compartan no revele datos personales que los delincuentes puedan usar a su favor, como números de teléfono, direcciones, referencias a lugares de trabajo o fotografías que muestren su ubicación, pertenencias o sectores donde viven.

Porque así como no los dejan salir en horas de la noche o les prohíben hablar en la calle con extraños, deben saber que abrir un perfil de Facebook o Twitter brinda la posibilidad para que cualquier persona, en cualquier parte del planeta y con cualquier intención, contacte a sus hijos.

Los padres deben ser conscientes de que los niños que usan redes sin supervisión corren el riesgo de ser contactados por personas que realizan actividades ilícitas y que podrían estar buscando víctimas. Estas incluyen redes de pornografía, pedófilos y estafadores, quienes recolectan datos o solicitan información a los pequeños, que luego puedan usar para cometer sus crímenes.

Según María Fernanda Lara, profesora asociada del Departamento de Comunicación Humana, de la Universidad Nacional, “existen pocas investigaciones sobre los patrones de crianza que se están gestando en la red, lo que estamos comunicando a nuestros hijos en materia de valores, autorregulación, respeto y tolerancia a las publicaciones de nuestros pares”.

Ahora bien, existen redes sociales especiales para niños (ver algunas en el recuadro*), que bajo la supervisión de los padres son positivas, ya que les facilita la vida en materia de tareas y relación con sus pares.

César Sierra, docente de Psicología del Politécnico Grancolombiano, afirma que hasta los 10 años los niños están preocupados por el juego infantil o de contacto físico. Los adultos deberían orientar a los infantes hacia la práctica deportiva, juegos al aire libre e interacción con sus pares, esenciales para esta edad.

Mentiras desde la creación del perfil

Para que los niños utilicen redes como Facebook o Twitter antes de los 13 años, deben mentir sobre su edad, pues la plataforma no lo permite. En este sentido, es imposible determinar el número de menores de esa edad que optan por mentir en su año de nacimiento para utilizarlas, o que, peor aún, es posible que sea el propio padre quien le crea el perfil, pero modificando la edad, cosa que de entrada ya es un mal ejemplo para el hijo.

De hecho, se ha visto un incremento en los casos de pederastas y pedófilos que utilizan estas redes para hallar víctimas de sus actividades, a las cuales identifican a partir de sus contenidos y sus redes de amigos. Hay casos en que se hacen amigos de un niño de un colegio y, a partir de él, comienzan a ser aceptados por toda la comunidad que lo rodea. Se han identificado casos en que hasta 20 niños de un mismo salón de clases terminan acosados por uno de estos criminales, gracias a la confianza que les generó ver que ya era amigo de uno de sus pares.

A través del canal de denuncias “Te Protejo” (www.teprotejo.org) han recibido más de 10.700 denuncias en los últimos 2 años, 45 por ciento de estas denuncias referentes a pornografía infantil.

Mejor enseñar que prohibir

Antes de prohibir sin explicar, es importante enseñarles que se hace por su bienestar y porque, según Viviana Quintero, coordinadora de contenidos y proyectos de Redpapaz, antes de los 14 años “los niños no tienen las habilidades sociales ni digitales para desempeñarse eficientemente en la red. Por eso, es que no pueden reaccionar ante eventos de ciberacoso, matoneo, entre otros”.

Si yo no quiero que el niño acceda a las redes sociales, no se trata solo de limitar el uso a estas páginas de internet, sino de evitar un celular con plan de datos. Se sugiere el uso de un celular supervisado, en el que se verifiquen los números de contacto y los mensajes de texto para evitar o disminuir los riesgos.

Se trata de explicar a los niños que no todos sus contactos y amigos son de confianza. La tarea de los papás, aunque es difícil, es establecer normas y límites. Se les debe explicar a los niños que amar es sinónimo de formar.

Para Quintero, el momento sugerido para hablar con los niños sobre los límites de la tecnología es cuando se adquieren nuevos dispositivos tecnológicos. Un ejemplo de ello puede ser: “puedes usar la tablet, una hora al día pero por ningún motivo acceder a Facebook o a Twitter, hasta que tengas la edad necesaria”. La idea es anticiparse a que su hijo le diga: “Papá, quiero tener Facebook”. Antes de que sus amigos se lo propongan, el niño tendrá claro que no puede acceder a la red.

Si ya están en línea

Lo ideal es que los padres tengan acceso a la contraseña, revisen frecuentemente la cuenta, tanto los amigos como las publicaciones que realizan su hijo y sus contactos. Evite repetir el caso de *Juana, en el que su padre, en un ‘post’ (publicación en Facebook), le pide retirar inmediatamente lo que escribió y la fotografía que publicó. Seguramente, la niña no volverá a comentar nunca, creará otra cuenta y no confiará en su padre. Para evitar esto, se debe hablar con la niña de manera tranquila, explicarle las razones por las cuales debería eliminarlo y esperar a que ella lo retire por voluntad propia. En estos casos, la confianza es primordial.

Por ningún motivo el niño debe tener su nombre completo en la red social y la imagen de su perfil no debe reflejar su identidad. Por ningún motivo se debe suministrar fechas de nacimiento, estados de ánimo ni lugar de ubicación. Tampoco teléfono, dirección ni colegio.

Los adultos también pueden configurar las publicaciones, para que estas sean públicas o privadas, y quiénes las pueden ver.

Otra opción es eliminar el perfil en el centro de seguridad de Facebook o de la red social que el niño esté usando. Explicarle las razones por las que se cierra la cuenta y de la conducta que se espera a futuro.

Yefrin Garavito, experto en seguridad informática, reitera que “también se pueden establecer permisos para que adultos o personas de ciertas edades no puedan contactarlos a través de las redes sociales”.

Empresas que protegen la seguridad de los niños

Andrés Umaña, director de asuntos legales y corporativos de Microsoft Colombia, afirma que con la “llegada de la computación y de la masificación de los servicios de comunicación y las redes sociales, Microsoft y otras empresas se han dado a la tarea de proteger poblaciones vulnerables, como los menores de edad. Por ello, han diseñado en control parental que a través de Windows y Explorer los padres puedan controlar lo que hacen sus hijos en internet: horarios y contenido. Es una nueva herramienta para que los padres cuiden a sus hijos”.

¿Cómo obtenerlo?

El control parental forma parte del sistema, los padres lo pueden encontrar en las herramientas de búsqueda de los computadores y tablets. Allí estará el paso a paso de cómo usarlo. Es muy fácil. Vale la pena que los padres no le huyan a la tecnología. Además, se pueden sincronizar varios equipos a la vez.

Lo mismo opina David Ramírez, gerente de mercadeo del área de consumidor de McAfee, quien asegura que los padres incluso pueden acceder a los programa Premium, que aunque son pagos, les permiten tener un mejor monitoreo de sus hijos.