Cuidado con las lesiones auditivas en la etapa escolar

La pérdida de la audición entre los 5 y los 16 años afecta el desarrollo y aprendizaje de los niños

Audición

Los casos de pérdida auditiva son prevenibles si se realiza un diagnóstico temprano, bien sea el tamizaje auditivo al nacer o cuando se presenta alguna alerta.

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Por: ABCdelbebe.com
julio 13 de 2018 , 05:01 p.m.

¿Sabías qué según un estudio de la Asociación Americana del Habla, Lenguaje y Audición (ASHA), las pérdidas auditivas en la etapa escolar generan demoras en el desarrollo y aprendizaje de los niños?

Entre los 5 y los 16 años, es decir, entre el primer y el último grado de escuela, los niños son más vulnerables a sufrir retrasos en su aprendizaje por alteraciones en la audición, como golpes, inflamaciones e infecciones en el oído o por el uso de reproductores de música a alto volumen, entre otros factores, que pueden disminuir su rendimiento académico.

No obstante, una de las grandes limitaciones para detectar pérdidas auditivas en la etapa escolar es que los profesores y padres de familia suelen confundirlas con falta de atención a propósito por parte de los estudiantes, pues ellos, usualmente, no quieren llamar la atención por su condición y prefieren ubicarse al fondo del salón de clase para pasar desapercibidos.

Sin embargo, la incapacidad de escuchar correctamente por los dos oídos no sólo afecta su integración en el ambiente escolar, sino el rendimiento de su organismo, ya que, al recibir la información incompleta de sus profesores o compañeros, deben esforzarse el doble para alcanzar a escuchar, tomar apuntes y procesar la información al mismo tiempo, lo que se refleja en cansancio y dolores de cabeza.

Al respecto, la fonoaudióloga Constanza Acevedo, presidente de la Fundación ECO, explica que la imposibilidad de escuchar correctamente por ambos oídos repercute en comportamientos inadecuados del niño, como la indisciplina o falta de concentración, atención, memoria y motivación.

Todo lo anterior puede tener repercusiones en el presente y futuro, tanto social como profesional del niño, ya que esta condición causa demoras en el desarrollo del habla y el lenguaje; disminución del aprovechamiento escolar; aislamiento social; baja autoestima; y disminución en las posibilidades futuras de empleo.

La importancia de la detección temprana

Según la Organización Mundial de la Salud (OMS), alrededor del 60% de las pérdidas auditivas en menores de 15 años se pueden prevenir con una atención en salud adecuada, aunque algunas veces no hay detección temprana.

“Es difícil que los padres de familia o profesores detecten si los niños entre los 5 y 9 años escuchan correctamente por ambos oídos, ya que a esta edad los menores no están tan alerta al funcionamiento de su cuerpo”, afirma María Piedad Núñez, especialista clínica de Cochlear.

Por su parte, la doctora Constanza Acevedo sostiene que uno de los signos de alerta para los padres, por ejemplo, “puede ser la falla en la pronunciación de algunas palabras por parte del niño o detectar que el pequeño está hablando muy bajo o muy fuerte porque no logra escuchar su propia voz”, asegura la fonoaudióloga.

PROBLEMAS DE AUDICIÓN

Una de las recomendaciones para prevenir problemas de audición en los niños es enseñarles a hacer un uso responsable de audífonos y reproductores de música con niveles adecuados de volumen.

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Así, si se sospecha que un niño presenta alguna de las señales expuestas, es imprescindible realizar un estudio audiológico completo para tomar la decisión adecuada. “Es posible que en la edad escolar se presenten pérdidas auditivas leves que pueden llegar a ser progresivas o perdidas de aparición tardía, por lo que se requiere un control constante. De igual manera, pueden estar presentes o aparecer alteraciones en un solo oído que también afectan el desarrollo y desempeño del estudiante”, afirma Núñez.

Por ello, los especialistas de la campaña “¡Dos oídos son mejor que uno!”, iniciativa de la Asociación Colombiana de Otología y Neurotología (ACON), la Fundación ECO y Cochlear, recomiendan a los padres de familia y directores de instituciones educativas incluir el tamizaje auditivo como requisito al inicio del año escolar, de manera que se conozca el estado auditivo de todos los estudiantes y se tomen las medidas necesarias en cada caso.

Finalmente, también invitan a los adultos responsables de menores de 16 años a cuidar el volumen de ruido del ambiente en el que desenvuelven a diario y aplicar prácticas de prevención que incluyan el uso responsable de audífonos y dispositivos reproductores de audio.