Síguenos en:

  • ANTES DEL EMBARAZO
  • EMBARAZO
  • BEBÉ
  • NIÑO

¿Ya estás registrado? Ingresa aquí

Patrocinado por:

Cómo manejar las malas palabras que dicen los niños

Cómo manejar las malas palabras que dicen los niños
Por: Andrea Forero Aguirre
Viernes, 19 Julio 2013 - 4:13pm

¿Groserías? No reir, no prohibir

2

Comentarios

Comparte este artículo

Así como las primeras palabras son todo un evento en la familia, la primera grosería puede ser todo un acontecimiento por lo chistosa que les parezca a algunos o por lo terrible que resulte para otros. De la primera reacción de los padres depende lo que pase en adelante con el tema.

Lo primero es que las groserías no hacen parte de una etapa que tengan que vivir todos los niños. Según los expertos, las malas palabras no surgen de forma espontánea sino por el

fenómeno de imitación, y tanto reír como prohibirlas puede resultar contraproducente.

Milton Eduardo Bermúdez Jaimes, psicólogo en infancia y desarrollo en niños, de la Universidad Javeriana, dice que los padres creen o que su hijo no entiende o que no escucha lo que hablan, pero en realidad ellos aprenden todo lo que oyen, hasta con el tono de voz pertinente. “Se ha roto el mito de que los niños dicen malas palabras porque sí. Más del 70 u 80 por ciento las han oído de sus cuidadores, padres o niñeras, ya sea accidentalmente o por hábitos de la persona”, dice.

Según Bermúdez, algunos adultos encuentran divertido que los niños digan groserías, se ríen o, incluso, les enseñen algunas otras. Sin embargo, advierte que la conducta verbal, como casi todas las conductas, se incrementan cuando hay un refuerzo, es decir, cuando se aprueba y también cuando se desaprueba.

Bermúdez dice que los niños entienden que las groserías se usan para referirse a algo malo o molesto, pero cree que entrar a explicar el significado de la palabra, y su uso apropiado, puede ser un refuerzo para decirla. “Si tras una discusión acalorada con el vecino yo me refiero a él con malas palabras, el niño sabe, por el tono y la actitud, que es una palabra para expresar rabia, pero hacerle énfasis puede resultar peor”, asegura.

De acuerdo con el psicólogo, la mejor actitud de os padres debe ser la indiferencia y, poco a poco, con un buen ejemplo, la situación será superada. “Ignorar la situación es la forma adecuada de evitar que se repitan las groserías. Por más difícil que suene, el papá o la mamá deben hacer de cuenta que no escucharon nada; aunque se repita la

mala conducta deben ser consistentes, para que el niño no sienta que es una manera de ganar la atención que quiere”.

Según la psicóloga María Elena López, para algunos niños la grosería puede ser interpretada como un elemento de poder y de rebeldía en medio de su proceso de independencia, que comienza alrededor de los 2 años. “Cuando el niño se da cuenta de que al adulto le molesta cierta palabra, puede usarla para retarlo; se cree que a los 24 meses comienza la primera adolescencia. Los niños se sienten grandes, quieren transgredir la norma, la autoridad a su manera, y hacerlo les causa cierto placer”, asegura la psicóloga.

¿Qué hacer?

• A los niños se les deben enseñar palabras que les permitan expresar de forma adecuada la frustración, la rabia y el desacuerdo.

• Entrar al jardín puede ser de gran ayuda, porque es un buen espacio para socializar.

• Los niños pueden decir groserías a manera de ensayo para ver cómo reaccionan los otros, pero no quiere decir que estén condenados a decir malas palabras toda la vida.

• Vigilar lo que ven los niños en televisión y a través de medios electrónicos es muy importante.

• Los padres deben hablar con las personas a cargo del cuidado del niño para que no vayan a incentivar dicho comportamiento, ni siquiera argumentando que causa gracia.

• Cuando tenga una conversación, así esté acalorado, tenga presente que los niños son una esponja que pueden aprender todo lo que oyen.

• Cuando escuche una mala palabra de su hijo intente que sus gestos no muestren que se trata de algo malo. Algo tan simple como abrir los ojos o arrugar la nariz va a ser un incentivo para que el niño lo siga haciendo.

• Use palabras que suenen parecidas o graciosas a la mala palabra para que su niño olvide la incorrecta.

 

 

 

 

 

Comentarios (2)

2
ladobleu
Hace 36 semanas
es verdad, el niño no nace con las malas palabras, muchos padres emplean y si ustedes no son entonces ojo con quien estan dejando al niño.
1
lwdwig
Hace 36 semanas
Yo no creo que con no prestarle atención se solucione. Yo creo que mejor explicarle que hay palabras que suenan feo y no deben usarse por los niños.

Herramientas

Te permitirá saber cuál es el jardín ideal para tu hijo, de acuerdo con los requisitos básicos que debe cumplir el establecimiento.
Te permitirá saber cuál es la niñera ideal para tu hijo, de acuerdo con los requisitos básicos que debe cumplir una cuidadora.
Hemos diseñado una serie de manualidades imprimibles en PDF para que tu hijo empiece a adquirir habilidades motrices y, a la vez, se divierta. Cubos armables, modelos para colorear y recortar son algunas opciones.

Publicidad