Síguenos en:

  • ANTES DEL EMBARAZO
  • EMBARAZO
  • BEBÉ
  • NIÑO

¿Ya estás registrado? Ingresa aquí

Patrocinado por:

Para verte mejor

Para verte mejor
Por: Tatiana Quinchanegua
Jueves, 31 Octubre 2013 - 12:22pm

Un diagnóstico oportuno evitaría la presencia de varias enfermedades.

0

Comentarios

Comparte este artículo

Un estudio realizado recientemente por la Secretaría de Educación Distrital y la Clínica de Optometría de la Universidad de La Salle, en 4.300 niños de colegios oficiales, de hasta 12 años, demostró que la prevalencia de problemas visuales en niños en etapa estudiantil ha aumentado en los últimos años. Cerca de un 80 por ciento de estos problemas visuales se considera prevenibles o tratables.

Las alteraciones visuales y oculares más frecuentes fueron las de tipo refractivo; es decir, aquellas deficiencias que presentan el defecto de enfocar la luz o el paso de esta de la córnea a la retina, seguido de problemas patológicos y motores. Los diagnósticos refractivos más frecuentes encontrados fueron: astigmatismo, con un 43 por ciento; hipermetropía, 29 por ciento; emetropía, 16 por ciento, y miopía, 8 por ciento.

En cuanto a la valoración óculomotora, se encontró una tendencia a la normalidad. Sin embargo, el estrabismo tuvo una prevalencia del 7 por ciento. Por su parte, la patología ocular sobresaliente fue la conjuntivitis alérgica, con un 38 por ciento, y la secuela sensorial más notoria fue la ambliopía (ojo perezoso), con 4 por ciento.

Primer paso

Los ojos de los bebés son de los órganos a los que más atención les prestan los adultos. ¡Cuidado con el champú! ¡Evita que la luz caiga directa! ¡No lo ponga a mirar el Sol! Son algunas de las frases que repiten las abuelas mientras dan recomendaciones a los nuevos padres. En medio de tanto comentario por parte de la familia, muchos padres se sienten confundidos y no saben qué hacer.

La doctora Martha Catalina Ortiz, oftalmóloga pediatra, asegura que “El primer diagnóstico del bebé se debe realizar antes del primer mes, y no en edad preescolar como acostumbra a hacerse”. En este examen se podrá determinar si el infante padece enfermedades congénitas, retinoblastoma, cataratas y alteraciones en la retina”. En cuanto al primer examen, lo primero que debe saber es que el oftalmólogo y el optómetra son dos profesiones distintas. El oftalmólogo es un médico profesional, especialista en enfermedades y cirugías de los ojos. Por su parte, el optómetra es un profesional experto en anteojos y lentes de contacto. Es decir, el oftalmólogo es quien debe realizar este primer examen.

Una vez el bebé está en el consultorio, se le aplican una gotas especiales para su edad, que permiten dilatar (abrir las pupilas) de los ojos, lo que facilitará al experto analizar el comportamiento y la anatomía de cada ojo, como obtener información de la retina y del nervio óptico. Un segundo examen se deberá realizar desde los 6 hasta los 12 meses, en donde el “ojo del bebé ya está un poco más maduro y el pequeño se dejará examinar fácilmente”, asegura la doctora Ortiz. En este momento se podrá revisar cómo este ve y fija su mirada en los objetos. Si no se presenta ninguna anormalidad, los chequeos se deben realizar, de manera preventiva, una vez cada año, ya que durante esta etapa será más fácil la detección de los recurrentes problemas de refracción: miopía, hipermetropía y astigmatismo.

Miopía

¿Qué es? En términos coloquiales es cierto impedimento para ver los objetos que están lejos. Sucede cuando los rayos de luz que entran paralelos al ojo se enfocan delante de la retina y las imágenes distantes se pueden tornar borrosas. Afecta a hombres y mujeres por igual, especialmente a quienes tienen antecedentes familiares de visión corta. Según datos publicados en la más reciente edición de las Guías de manejo Oftalmología Pediátrica, la prevalencia de miopía es del 4 al 6 por ciento en recién nacidos a término. La incidencia a los 4 años es del 2 al 3 por ciento y aumenta en edad preescolar. Entre el 23 y el 30 por ciento de los niños que tienen un padre miope serán miopes; con respecto al riesgo, 42 a 50 por ciento, si son ambos padres. Aún no se ha confirmado cómo prevenirlo.

Síntomas: al igual que en los adultos, el bebé ve bien los objetos que tiene cerca, pero los lejanos los percibe borrosos. Usualmente, se esfuerzan por ver objetos que se encuentran a grandes distancias, así que entrecierran los ojos para intentar verlos. En edad preescolar son: dificultad para mirar al tablero, sostener los libros muy cerca para leer y pegarse al televisor para ver sus programas predilectos.

Tratamiento: su hijo necesitará usar gafas para corregir este defecto. Es importante hacerlo oportunamente para evitar complicaciones. Si no se detecta a tiempo puede ser causal de bajo rendimiento académico.

Ambliopía

¿Qué es? La mayoría de los especialistas se refieren a esta patología como el ‘ojo perezoso’. Es la dificultad para ver los detalles de los objetos y es la causa más recurrente de los problemas de visión de los niños. Sucede porque la ruta nerviosa desde un ojo hasta el cerebro no se desarrolla durante la infancia. Es decir, el ojo anormal envía una imagen borrosa o equivocada al cerebro. Su aparición tiene asociado un antecedente familiar.

Síntomas: ojos que se voltean hacia adentro o hacia afuera, que parecen no trabajar juntos, y visión deficiente en un ojo.

Tratamiento: los infantes requerirán el uso de gafas. Adicionalmente, se colocará un parche en el ojo normal con el fin de obligar al cerebro a reconocer la imagen del ojo con ambliopía. Los niños que reciben tratamiento antes de los 5 años, generalmente recuperan la visión.

Estrabismo

¿Qué es? Es un trastorno en el cual los ojos no se alinean en la misma dirección. “Sucede porque los seis músculos que rodean a los ojos no trabajan juntos, como debería ser”, afirma Felipe Escallón, oftalmólogo pediatra. Mientras un ojo mira un objeto, el otro se dirige en dirección contraria. Es decir, cada ojo envía una imagen distinta al cerebro y esto lo confunde. Los antecedentes familiares son un importante factor de riesgo.

Síntomas: generalmente los padres observan que los ojos de sus hijos no se dirigen hacia el mismo lado. Se desconocen las causas del estrabismo. Sin embargo, en la mayoría de casos se percibe desde el nacimiento o pocos meses después. Los niños que ya pueden hablar, manifiestan que ven doble. En algunos casos, tienen pérdida de la visión o percepción de profundidad.

Tratamiento: el primer paso para la corrección del estrabismo es el uso de gafas y de parche en uno de los ojos. Si estos no se mueven correctamente, se sugiere la cirugía de los músculos oculares. Entre más joven el niño cuando se haga la cirugía, mejor el resultado. Con el diagnóstico y tratamiento oportunos, el problema se puede corregir.

Astigmatismo

¿Qué es? Es la dificultad para enfocar o ver nítidamente los objetos; se produce porque los rayos de luz no se enfocan claramente sobre la retina. Generalmente, se presenta en compañía de la miopía o hipermetropía. "La mayoría de los bebés nacen con cierto grado de astigmatismo, pero este debe  disminuir durante el crecimiento", dijo la doctora Martha Ortiz.

Síntomas: el niño entrecierra los ojos para intentar ver detalles de los objetos que ve.

Tratamiento: una vez diagnosticado a través del examen, el especialista sugerirá el uso de gafas. De no tratarse a tiempo, podría desencadenar ambliopía.

Conjuntivitis

¿Qué es? Es una inflamación de la conjuntiva, membrana transparente que cubre la parte blanca del ojo y la superficie interna de los párpados. Las hay de dos tipos: bacterianas o virales (como por ejemplo, una gripe) y alérgicas, producidas por estímulos del medio ambiente, como sol, polvo o frío).

Síntomas: hinchazón, picazón, ardor, lagrimeo y enrojecimiento de los ojos. La conjuntivitis infecciosa se contagia fácilmente de persona a persona.

Tratamiento: la infección desaparece por sí sola sin tratamiento, pero la conjuntivitis bacteriana necesita tratamiento con gotas o ungüentos antibióticos.

Hipermetropía

¿Qué es? Es la dificultad para ver objetos cercanos, ya que la imagen se forma por detrás de la retina y no como debería ser, antes de esta. En la mayoría de los casos se presenta desde el nacimiento, pero a medida que crece el niño se incrementa la patología.

Síntomas: dolor de los ojos y de cabeza, fatiga y estrabismo, en algunos casos.

Tratamiento: el infante requiere el uso de gafas. 

Comparte este artículo
tagsTags de artículo

Suscripciones

¡Ahorra hasta un

25%

por un año!

alo

Herramientas

Te permitirá saber cuál es el jardín ideal para tu hijo, de acuerdo con los requisitos básicos que debe cumplir el establecimiento.
Te permitirá saber cuál es la niñera ideal para tu hijo, de acuerdo con los requisitos básicos que debe cumplir una cuidadora.
Hemos diseñado una serie de manualidades imprimibles en PDF para que tu hijo empiece a adquirir habilidades motrices y, a la vez, se divierta. Cubos armables, modelos para colorear y recortar son algunas opciones.

Publicidad