'Bullying': que tu hijo no sea la víctima ni el victimario

Cómo identificarlo esta conducta y qué hacer frente a la situación.

Matoneo niños

Procura tener una buena comunicación con tu hijo para que al momento de sufrir de presión social tenga la tranquilidad de comentarlo contigo.

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Por: Redacción ABCDELBEBÉ 
febrero 02 de 2018 , 04:49 p.m.

Si eres un padre al que le preocupa el ingreso de su hijo al colegio o jardín, porque sabe que se encontrará con variados retos, no solo en el ámbito educativo sino también en el relacionamiento social con sus compañeros, seguramente has escuchado del bullying y de todos los efectos negativos que esto implica.

Cabe decir que las cifras indican que cerca del 12 por ciento de los niños en Colombia, manifiesta haber sido víctima de matoneo escolar, y te interesará saber cómo identificar si tu pequeño hace parte de ese porcentaje. Acá te damos algunas señales para que estés alerta.

Para comenzar, hay que saber que el bullying suele iniciar con agresiones leves como comentarios o chistes de mal gusto que acarrean incomodidad, miedo, depresión y malestar. Si esto está sucediendo, los efectos se verán en las actitudes que tu hijo tome respecto al colegio.

Por ejemplo, no querrá ir a estudiar; llorará constantemente sin aparente causa; es posible que al llegar a casa, le falten algunos útiles escolares, o comience a cambiar sus conductas de juego. Ten cuidado con ignorar estos síntomas, pues si esos comentarios y burlas persisten sin que actúes, lo más probable es que las agresiones lleguen al plano de lo físico.

Cómo actuar

Al identificar las señales, debes ante todo, reforzar la autoestima de tu hijo. Indícale una y otra vez, que lo que le sucede no es su culpa, ni tiene nada que ver con quién es. En este punto es primordial trasmitirle seguridad sobre sí mismo, para que en aras de ser aceptado, no tome decisiones que a la larga resulten dañinas.

También puedes promover que conozca otras personas, que tenga amigos que le brinden su cariño dentro y fuera del colegio. Para esto es fundamental que consideres inscribirlo, acordando con él y teniendo en cuenta sus gustos y deseos, en actividades extracurriculares, donde interactúe en otros espacios diferentes al escolar.

Cuando estés tentado a decirle que responda a las agresiones, recuerda el viejo consejo que dicta: ‘no hagas lo que no quieres que te hagan a ti’. Si permites que tu pequeño entre en el juego del matoneo, puedes estar incentivando que en un futuro, sea él quien provoque daños emocionales y físicos a otros niños.

Las cifras indican que cerca del 12 % de los niños en Colombia, manifiesta haber sido víctima de matoneo escolar.

Y si es mi hijo quien matonea, ¿qué?

Si la situación es adversa y sospechas que tu hijo es quien genera el matoneo, actúa con rapidez. Toma el asunto con seriedad y asegúrate de que tu pequeño comprende que este tipo de conductas no se pueden tolerar y la gravedad de sus acciones.

Si lo descubres es urgente que establezcas reglas al respecto. Por ejemplo, si tu hijo tiene una conducta agresiva en el hogar, con sus hermanos u otras personas, explícale cuáles son las consecuencias de que se comporte de esa manera y, al mismo tiempo, empieza a enseñarle la forma de cambiar dichos comportamientos.

Es muy importante que reflexiones cuidadosamente sobre cómo hablas con tus hijos y cómo manejas los conflictos y problemas dentro de tu hogar. Recuerda que los niños aprenden con el ejemplo, tanto en lo bueno como en lo malo. Si tú te comportas de manera agresiva hacia tus hijos o con tu pareja u otras personas, es muy probable que copie tu conducta.

Por el contrario, si frente a una discrepancia te enfocas en destacar los aspectos positivos que hay en los demás, en lugar de recalcar lo malo, le estarás dando una lección de comprensión y tolerancia que no olvidará. Enséñale a manejar las frustraciones y a resolver situaciones conflictivas de manera pacífica.

Por último, el colegio es fundamental en la resolución de este tipo de problemáticas, ya sea que tu hijo sea víctima de bullying o sea quien lo provoque. Para estar atento a esto, hay que tener una constante comunicación con el profesor de tu pequeño y las directivas del plantel, acordando con ellos medidas al respecto.

Además, asegúrate que en la institución educativa tengan una política de acción frente al bullying que delimite claramente las consecuencias de una actitud agresiva con los compañeros, pero sobre todo, que contenga medidas que lo prevengan con base en la enseñanza de valores y en las prácticas de tolerancia e igualdad.

Si ante una discrepancia te enfocas en destacar los aspectos positivos de los demás, en lugar de recalcar lo malo, le darás a tu hijo una lección de comprensión  y tolerancia.