Por flatulencia se entiende el exceso de gases que se acumula en el intestino, lo cual provoca distensión abdominal.
Esta condición se asocia básicamente a los malos hábitos alimenticios, como comer rápido, tragar aire mientras se come, consumir poca fibra, beber poco líquido e ingerir hidratos de carbono en exceso.
Las comidas abundantes también son un problema, por lo cual deben evitarse al inicio del trabajo de parto. No consuma arroz, pasta, pan o legumbres (fríjol). De igual forma, descarte alimentos flatulentos como coliflor, pepino, brócoli, rábano y repollo.
Si consume algo durante las primeras horas del trabajo de parto, mastique despacio y evite tragar aire cuando come. Tampoco mastique chicle, no coma dulces ni beba gaseosas.