Mamás a los 40: ya no es motivo de sorpresa. Conoce los pros y contras

Tratamientos de fertilidad avanzados y una carrera laboral prometedora postergan la maternidad.

Mamás a los 40

Sandra Becerra siente que tiene la energía y el conocimiento para atender a su hija Martina, de 5 años.

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Por: Tatiana Munévar B.
marzo 21 de 2018 , 11:59 a.m.

Me encanta ser mamá, y más aún ser mamá a los 40 años. Creo que es una gran ventaja serlo a esta edad por la seguridad económica, profesional y de realización personal que tienes, lo cual permite enfocarse en el bebé sin estar preocupada por otros temas”.

La reflexión la hace Sandra Becerra, experta en mercadeo y comunicación de moda, quien tuvo a Martina, su hija de 5 años, cuando ya había cumplido los míticos 40 años. Fue una decisión conjunta de Sandra y su esposo, quienes acordaron pasar unos años de casados sin hijos para consolidar su relación.

​“Cuando iba a cumplir los 40, mi ginecólogo nos preguntó si planeábamos tener hijos. Le dijimos que sí, y él nos dijo que era mejor hacerlo pronto”, recuerda Sandra.

Su embarazo fue normal y sin ningún tipo de inconvenientes. “Fue una etapa espectacular que recuerdo con mucho cariño”, señala esta mamá, que no recuerda haber recibido ningún comentario negativo por postergar su decisión de ser madre hasta más allá de lo tradicional.

Sandra, con su vida de ejecutiva moderna totalmente sincronizada con la de una mamá ejemplar y comprometida, es una exponente perfecta de una realidad de la sociedad actual que tiene a las mamás de 40 años y más como sus nuevas protagonistas.

“No hay duda de que existe una tendencia a nivel mundial que muestra que un mayor número de mujeres están retrasando la maternidad”, explica la psicóloga María Elena López, agregando que está asociada a varias razones:

“La ciencia ha avanzado en los tratamientos de fertilidad, desde in vitro, pasando por óvulos congelados, hasta vientres alquilados; la carrera laboral de las mujeres se ha prolongado, y el aplazar la maternidad es una manera de tener logros en este campo, y a esa edad las mujeres tienen el imaginario de tener cierta plenitud y estar más dispuestas para concentrarse en la maternidad”, señala la experta.

Algo similar piensa Sandra: “Creo que el aumento de mamás mayores de 40 años se debe a que las condiciones físicas e intelectuales de las mujeres han cambiado: ahora las mayores de 40 somos más activas que hace 50 años, quizás por eso creemos que tenemos la energía, el conocimiento y el amor para tener un bebé a esta edad”.

No hay duda de que existe una tendencia a nivel mundial que muestra que un mayor número de mujeres están retrasando la maternidad

Con ocasión del pasado Día de la Mujer, la revista Vogue, versión estadounidense, publicó un especial sobre el tema llamado Estoy en los 40 y estoy embarazada en el que narra la historia de por lo menos una decena de mujeres que forman parte de ese grupo poblacional y han sido o serán mamás próximamente.

Según la citada publicación, “los grupos de edad de 40 a 44 y de 45 a 49 años son aquellos en los que las tasas de natalidad de Estados Unidos están aumentando más rápido”, y señala que “este fenómeno es particularmente fácil de observar en ciudades como Nueva York y Los Ángeles”.

Aunque en Colombia usualmente los registros locales se ocupan más de las madres adolescentes que representan un problema de salud pública, la presencia de las mamás de 40 años y más empieza a ser notoria: 9, 12 y 15 nacimientos por cada mil mujeres entre los 40 y 44 años, en los años 2015, 2010 y 2005, respectivamente, según la Encuesta Nacional de Demografía y Salud de Profamilia.

Ana María Pulido, de 46 años, es otra de ellas. Su hija Sofía, de 3 años, llegó a su vida 19 años después de su primera hija, Victoria, quien ya tiene 22. La pequeña fue el resultado de una decisión tomada con su segundo esposo, que no había sido padre y quería disfrutar de esa experiencia.

Su embarazo transcurrió muy bien. “He sido muy afortunada, y los 42 años, más que darme complicaciones, me dieron un poco más de tranquilidad”, dice.

En su opinión, cuando se tiene un hijo más allá de los 40 años se está mejor preparado sicológica y mentalmente y se es una persona más madura que, incluso, tiene el tema profesional y económico más resuelto. “Tener hijos a esta edad da una satisfacción grandísima y te llena de vida”, señala.

PAREJA EN EMBARAZO

La congelación de óvulos es una de las opciones con las que la ciencia les permite a las mujeres postergar su maternidad.

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Ventajas y desventajas

Para el antropólogo y doctor en sociología Fabián Sanabria este es un fenómeno muy interesante, “porque de algún modo se está rompiendo con el imaginario de la Virgen María, que está en el inconsciente colectivo de muchas colombianas e indica que hay que ser madre lo antes posible y que ser madre es la única forma de realizarse como mujer”.
Agrega el también profesor asociado de la Universidad Nacional que el hecho de que las mujeres estén postergando la maternidad hasta los 40 años “quiere decir que ahora lo que cuenta es el desarrollo profesional de una mujer, su realización educativa y luego sí, el quedarse en la casa, tener hijos, cuidarlos y todo lo que conlleva la maternidad”.

La psicóloga María Elena López menciona las siguientes como las principales ventajas de ser madres a una edad más madura:

  1. Las decisiones se toman con mayor autonomía, gracias a la experiencia que llega con la edad.
  2. Los 40 años ofrecen una perspectiva diferente, de mayor compromiso y responsabilidad.
  3. Se toman mejores decisiones con respecto a la educación, la alimentación y la proyección de vida de los hijos.
  4. Se tiene mayor solvencia económica, que dará más seguridad y estabilidad a los hijos.
  5. Los conflictos de la crianza suelen resolverse mejor, ya que las madres hablan más con sus hijos y actúan de manera más calmada.
  6. La mayor experiencia les permite identificar qué es lo realmente importante.
  7. Son más persistentes, sistemáticas y coherentes.

Pero, como no todo puede ser positivo, la especialista menciona entre las desventajas de la maternidad tardía el temor real de las mujeres a que, por la edad, ella o el bebé tengan predisposición a desarrollar ciertas enfermedades; la inquietud de tener que interactuar con mamás más jóvenes, el vivir con el afán sustentado de que no se tiene todo el tiempo del mundo y ser extremadamente sobreprotectoras e incluso demasiado perfeccionistas.

La voz del doctor

Para el ginecólogo Jairo Prada es evidente la tendencia de que la mujeres comiencen a pensar en su maternidad a partir de los 35 años. “Aunque las probabilidades de un embarazo disminuyen un poco, se ha avanzado mucho en la medicina para tener un mayor control y rigor científico para llevarlo a cabo. También se han desarrollado pruebas de diagnóstico prenatal para una mejor decisión”, comenta.

Ante la pregunta de que si es o no más riesgoso ese embarazo, responde: “Todos los embarazos tienen riesgos, y cuanta mayor edad, más riesgos. La mayoría de estos son de origen genético para el recién nacido o de enfermedades del embarazo, como la preeclampsia, en la mamá. En estos embarazos de alto riesgo, se debe hacer un cuidado prenatal más exigente y que el embarazo sea muy supervisado”.