Mi bebé murió por falta de información, que no te pase a ti

Juana Estrada Robledo es nuestra primera columnista invitada. Conoce su historia. 

Juana Estrada

Juana Estrada, directora y fundadora de la Fundación Salomé salva una Vida

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Claudia Rubio

Por:
Juana Estrada Robledo,  mamá de Salomé en el cielo, y Salomón y Luna en la tierra 
febrero 13 de 2018 , 02:30 p.m.

El 30 de Junio de 2011 recibí esa llamada que iba a cambiar mi vida para siempre, al informarme que mi bebé, de tan solo 30 días de nacida, había acabado de fallecer.

“Mamá, lamento informarle que su hija acaba de fallecer”: Palabras cargadas de recuerdos muy dolorosos, pero al mismo tiempo, palabras que terminaron conduciéndome precisamente a este momento, estar aquí escribiendo para ustedes, los padres.

Salomé, mi primera hija, que contrajo una enfermedad que se pudo haber prevenido por vacunación, vino a esta tierra simplemente a entregarme una misión que hoy cumplo con mucha pasión: educar e informar sobre estas enfermedades prevenibles, sobre esa información que como papás primerizos no tenemos, información que deberíamos tener todos antes de tener a nuestros hijos en brazos, información que salva vidas, que empodera porque te da criterios sólidos para tomar decisiones respecto a tus hijos y que te permitirá saber cómo actuar y en qué momento respecto a la salud de ellos.

Hace 6 años ni oíamos decir, o por lo menos muy esporádicamente, que evitáramos visitas al recién nacido, que evitáramos contacto de personas enfermas con nuestro bebé. Tampoco oíamos recomendaciones sobre la necesidad de vacunarnos en el embarazo contra la Tosferina, enfermedad que contrajo mi papá, que ni tuvo reparo en reincidir en él porque a sus 5 años fue su primera vez.

Enfermedad que no dio espera, ni mucho menos aviso porque el único síntoma que presentó mi hija fue una tos, pero que por tener tan poca edad decidimos llevarla a consulta donde ya presentaba dificultad respiratoria y en tan solo 7 días se me la llevó.

Enfermedad que me dejó 8 meses incapacitada, que en menos de una semana se propagó en medio de toda mi familia y que con solo 5 minutos de contacto con mi ginecólogo en el velorio, al llevarme la pasta para secarme la leche, pudo incubarse en su cuerpo infectándolo, diagnóstico que nos favoreció porque él se convirtió también en vocero de esta enfermedad que todos creíamos erradicada, pero que reemergió porque nos volvimos inmunes a esa última vacuna recibida en la infancia y ese es el motivo de hacerse imperativo hoy el re-vacunarnos.

Mi Fundación, Salomé Salva una Vida, nace a partir de esto con un objetivo principal muy claro: contribuir a que la morbilidad y la mortalidad en niños menores de 5 años disminuya por lo menos por enfermedades que se pueden prevenir, y lo hago a través de la información sobre la prevención alrededor de la salud del recién nacido, motivando la re-vacunación para el entorno que acompañará al niño los primeros días y la vacunación a gestantes, aunque gracias a Dios, logramos que en el 2014 la incluyeran gratuitamente después de la semana 26 de gestación, dentro del plan ampliado de inmunización.

Papás, los invito entonces a leerme porque mis textos solo desean que mi experiencia no la tenga que vivir nadie más, que esa dulce espera jamás se vuelva amarga y opaque la vida de nadie, porque sí puede ser lo más doloroso que atravesemos como seres humanos, perder un hijo, pero yo, en honor a ella, transformé ese dolor y lo convertí en vida para los suyos, aprovecha toda esta información que te estaré brindando y toma las decisiones que cada uno de ustedes, como padres, consideren correcta.