¿Ya estás registrado? Ingresa aquí
Daño cerebral, amputaciones, sordera, ceguera y cicatrices en la piel son algunas de las consecuencias de padecer esta enfermedad y no detectarla a tiempo.
Para atender a un niño no basta con la intuición. Se debe contar con algún conocimiento técnico o medianamente científico al respecto.
Cuando Pedro cumplió tres años de edad, sus padres notaron cierta dificultad en el habla y un tono de voz nasal.