Tristeza al ver cómo se alejan sus papás, miedo por estar en un lugar extraño e, incluso, rabia porque cree que lo abandonaron son los sentimientos que experimenta el niño el primer día de colegio.
Muchos padres se culpan a sí mismos por dejarlo ‘solo’. Sin embargo, no es tan traumático cuando existe una preparación previa.


En estos primeros días de regreso al colegio, por dormir 15 minutos más (que en realidad fueron 60), a veces los niños ni llevan los útiles o las tareas que les asignan. Este drama cotidiano tiene una explicación: el sueño de su hijo se desprogramó durante las vacaciones.

