Síguenos en:

  • ANTES DEL EMBARAZO
  • EMBARAZO
  • BEBÉ
  • NIÑO

¿Ya estás registrado? Ingresa aquí

Patrocinado por:

Tras un aborto, una mujer debe esperar casi un año para volver a concebir

Tras un aborto, una mujer debe esperar casi un año para volver a concebir
Martes, 17 Junio 2008 - 4:07pm
0

Comentarios

Comparte este artículo

Hacer duelo por la pérdida de un bebé y buscar la asesoría del ginecoobstetra son claves a la hora de intentar concebir de nuevo.

Cuando una pareja desea tener un hijo y debe afrontar un aborto espontáneo, es necesario que recurra a los especialistas para que los orienten en el modo en que deben afrontar la pérdida a nivel emocional y también les ayuden a prepararse físicamente para un nuevo embarazo.

La pérdidaJaime Enrique Ruiz Sternberg, ginecoobstetra y profesor de la Universidad del Rosario, explica que el término aborto significa la “terminación del embarazo antes de la viabilidad fetal. Es decir, antes de que el feto pese 500 gramos o complete 22 o 24 semanas de vida”.

Al confirmar que el feto ha dejado de tener vida, llega otro momento en el que se requiere más que nunca de la fortaleza y el apoyo mutuo de la pareja, pues la mujer debe expulsar los ‘productos’ de la concepción: la placenta y el feto, principalmente.

Aquí pueden presentarse varias situaciones. En primer lugar, que haya un aborto completo; o sea, que se expulsen completamente tanto la placenta como el feto. En segundo lugar, que se expulsen parcialmente, lo cual se denomina aborto incompleto y, finalmente, que no se expulsen o que haya un aborto retenido.

“Una vez se determina qué tipo de aborto hubo, se realizan los procedimientos necesarios para limpiar completamente el útero y así empiecen a revertirse completamente los cambios fisiológicos que produjo el embarazo”, comenta el ginecoobstetra.

El duelo Cuando han finalizado todos los tratamientos médicos propios del aborto, la pareja, y especialmente la mujer, debe elaborar el duelo del bebé que perdió.

“El duelo es el proceso a través del cual las personas se dan a sí mismas la oportunidad de expresar sus sentimientos con respecto a la pérdida que han sufrido. Con el diálogo, el tiempo y algunos rituales simbólicos, tienen la posibilidad de aceptar la pérdida y superar la tristeza, la frustración, el dolor y los demás sentimientos que se han generado”, sostiene la siquiatra Rocío Barrios.

En ese sentido, el doctor Ruiz asegura que el duelo puede requerir de un manejo interdisciplinario; es decir, de la intervención de un sicólogo o siquiatra que contribuya a que el duelo se elabore con mayor facilidad, sobre todo si en la pérdida estuvieron presentes algunos de los siguientes factores:1. El aborto se produjo en el marco de un problema llamado aborto espontáneo recurrente o aborto habitual. “Las mujeres que sufren aborto recurrente; es decir, han tenido dos o más abortos, corren mayores riesgos de que el siguiente embarazo termine en un aborto. En cambio, las que solo han tenido un aborto espontáneo no tienen un riesgo mayor de que su segundo embarazo termine en aborto”, afirma el ginecoobstetra. 2. Cuando el embarazo ha sido muy difícil de conseguir y, por ejemplo, la paciente llevaba varios años en un tratamiento de fertilidad y no había podido tener hijos. 3. Otras circunstancias que hayan rodeado a la pérdida, como la estabilidad de la pareja, antecedentes de depresión, etc. 4. Pérdida tardía. Sobre este aspecto, la doctora Barrios afirma: “Si la pérdida se presenta aproximadamente entre la semana 4 y la semana 12 del embarazo, el manejo del duelo se enfoca más hacia la mujer, no hacia el bebé que ha perdido, pues ella no ha establecido un vínculo muy fuerte con él, teniendo en cuenta que en ese periodo apenas se está conceptualizando el embarazo”.

Esto significa que el principal sentimiento que antecedió al aborto era la expectativa de la madre consigo misma frente al embarazo. Así que ella todavía no se había hecho muchas ilusiones con respecto al bebé, sino que apenas estaba asimilando que iba a ser madre.

Ahora bien, si el aborto se produjo de la semana 12 a la semana 20, el vínculo con el hijo ya se había fortalecido, pues seguramente la mujer había tenido la oportunidad de sentirlo y de relacionarse más profunda y sentimentalmente con él. “A partir de entonces, el duelo se enfoca más hacia el bebé, puesto que ella puede experimentar un cierto sentimiento de culpa y preguntarse a sí mima en qué falló para que el bebé muriera. Cuando esto ocurre, es necesario cerrar el ciclo y hacer que comprenda que la pérdida no fue su culpa, sino que ese era el tiempo de vida del bebé”, asegura la siquiatra.

Rituales del duelo“Para cerrar el ciclo de un aborto, es necesario llorar y hablar de ello con la pareja, pues aunque es una pérdida en la corporalidad de ella, el bebé era de ambos, no solo de la madre. Por eso, la alianza y la unión con la pareja es indispensable en ese momento”, dice la doctora Barrios.

Agrega que una de las maneras que resultan más curativas y sanadoras es escribir una carta de despedida al hijo perdido, en la que le cuenten lo que significó haberlo concebido, haberle dado vida y llevarlo con ella durante un determinado tiempo. Finalmente, pueden quemarla con algún aroma que les recuerde el embarazo y dejar las cenizas en algún lugar que les guste.

“Luego, en la terapia, si deciden volver a intentar concebir, es necesario que tengan claro que el siguiente bebé no será el ‘reemplazo’ del que perdieron ni el que lo ‘repondrá’, sino que es otro ser diferente, con otras características, pero igualmente especial al anterior”, comenta la siquiatra.

Intentarlo de nuevoDespués de la pérdida, el rol del ginecoobstetra tratante es esencial para la pareja.

Él debe entender todas las implicaciones de la pérdida, tanto físicas como sicológicas. Así mismo, debe acompañar a la paciente en el proceso del duelo y estar atento a la detección de síntomas de alarma en términos de depresión.

Además, debe asesorar a la pareja antes del próximo embarazo, practicar una serie de exámenes, aplicar alguna vacuna, si es necesario, realizar una citología, dar suplencia de ácido fólico, informarles acerca de la importancia de las consultas preconcepcionales y las posibilidades de que se pierda de nuevo el bebé. Igualmente, sobre los cuidados que se requieren para minimizar los riesgos de un aborto.

“Aunque no existe una norma estricta y validada sobre el tiempo específico que se debe esperar para volver a embarazarse después de un aborto, se recomienda que no sea antes de 6 meses, pues la mujer debe dejar pasar un tiempo prudencial para que los cambios fisiológicos del embarazo regresen y para que elabore correctamente el duelo”, asegura el doctor Ruiz. “De hecho, una mujer que padece un aborto y vuelve a embarazarse antes de 6 meses, tiene mayor probabilidad de presentar anemia y ruptura prematura de membranas en este nuevo embarazo. Además, el nuevo bebé tendrá mayor riesgo de presentar parto prematuro y bajo peso al nacer, si se lo compara con mujeres que se embarazan después de 6 meses del aborto”, concluye el ginecoobstetra Agustín Conde-Agudelo.

 

Problema en cifras“La frecuencia con la que ocurren abortos esporádicos, es decir, uno de vez en cuando, es alta en el ser humano”, dice Jaime Enrique Ruiz Sternberg, ginecoobstetra y profesor de la Universidad del Rosario. Añade que una mujer aparentemente sana, que no ha tenido hijos y busca su primer embarazo, tiene entre 15 y 20 por ciento de probabilidades de sufrir un aborto, pues aproximadamente uno de cada 5 o 6 embarazos reconocidos clínicamente termina en un aborto. “Sin embargo –dice el especialista–, cuando se hacen investigaciones sistemáticas a parejas que han querido participar en estudios, se ha logrado establecer que se pierden con mucha más frecuencia los embarazos que no eran reconocidos clínicamente (o sea, a los que no se les había practicado una prueba o una ecografía para confirmarlos). Eso significa que existe una probabilidad del 40 o 50 por ciento de que se pierdan embarazos que solo se han manifestados con un retrazo menstrual de 2 o 3 días. Después se produce un sangrado, que la mujer puede interpretar como la llegada de la menstruación, pero en realidad se trataba de una pérdida”.

 

Melissa Serrato RamírezRedactora ABC del bebé

 

Herramientas

Obtendrás una tarjeta con los datos que tú y tu familia deben saber cuando el alumbramiento sea inminente.
Con el día de tu última menstruación, esta herramienta te servirá para obtener datos claves del desarrollo de tu hijo.

Publicidad