El grave riesgo de automedicarse durante el embarazo

Todas las medicinas tienen contraindicaciones, por eso hay que controlar su consumo en esta etapa.

MEDICAMENTOS EN EL EMBARAZO

Antes de ingerir un medicamento, las mujeres embarazadas deben consultar con su obstetra sobre los posibles riesgos.

Foto:

123RF

Por: ABCdelbebe.com
febrero 26 de 2019 , 11:23 a.m.

Según el doctor Iván Montes, ginecólogo, obstetra y especialista en reproducción humana de la Universidad Javeriana, el 10 por ciento de las malformaciones fetales ocurren por el uso de medicamentos no prescritos o administrados de forma inadecuada durante el embarazo.

Por ello, la automedicación es un tema que preocupa a los especialistas y debe llamar la atención de las embarazadas, toda vez que tomar cualquier medicamento sin prescripción médica es un riesgo tanto para ella como para su bebé.

De hecho, un estudio liderado por el doctor Allen A. Mitchell, de las Escuelas de Medicina y de Salud Pública de Boston University, en Estados Unidos, demostró que más del 80 por ciento de las mujeres embarazadas habían tomado un medicamento durante la gestación.

El documento, publicado en el ‘Periódico Americano de Obstetricia y Ginecología’, demostró que la mitad de ellas lo habían hecho en el primer trimestre, período durante el cual el feto está más expuesto a los efectos de los medicamentos y, por ende, puede desarrollar algún defecto congénito.

Basado en este mismo estudio, el doctor Montes afirma que “por ninguna razón es recomendable la autoadministración, incluso, de medicamentos formulados con anterioridad al embarazo, y que para ello también es indispensable consultar al especialista con el fin de actualizar las fórmulas”.

El 10% de las malformaciones fetales ocurren por el uso de medicamentos no prescritos o administrados de forma inadecuada durante el embarazo.

Los expertos confirman que entre las consecuencias más frecuentes de automedicarse se encuentran las alteraciones en la función de la placenta y la disminución en la apertura de los vasos sanguíneos, lo cual produce una reducción en el intercambio de nutrientes y oxígeno entre el feto y la madre, generando lesiones en su desarrollo e incluso la muerte.

El doctor Montes explica que los fármacos más consumidos son aquellos indicados contra los dolores, es decir, los analgésicos; o para el tratamiento de la gripa, como los descongestionantes o antiexpectorantes. “La gran mayoría de estos medicamentos no han sido estudiados de forma correcta durante el embarazo, por lo que su perfil de seguridad es limitado”, advierte el especialista. De ahí la importancia de consultar una opinión médica para su consumo durante el embarazo.

Para el ginecobstetra Pablo Victoria es indispensable una consulta especializada, pues “los medicamentos siempre tienen reacciones adversas y consecuencias; por eso, durante el embarazo deben ser utilizados valorando el riesgo y beneficio”, sostiene.

EMBARAZO RESFRIADO

Los fármacos con los que más se automedican las gestantes son los analgésicos y los que se usan para el tratamiento de la gripa, como los descongestionantes o antiexpectorantes.

Foto:

123RF

Casos especiales

Otro escenario completamente distinto es el de las mujeres que sufren de una enfermedad crónica como asma, diabetes, epilepsia o depresión, ya que ellas requieren el uso de un medicamento prescrito.

En este sentido, dicen los especialistas consultados, si una mujer embarazada necesita tomar medicamentos debido a una enfermedad crónica o cualquier otra razón, debe consultar con su especialista y obstetra para evitar repercusiones en el feto.

En esos casos, el médico tratante de la enfermedad de base junto con el obstetra evalúan la categoría de los medicamentos que suministrarán a la mujer en estado de embarazo.

Y, para esto, Montes ejemplifica la categorización de la Administración de Alimentos y Medicamentos de Estados Unidos (FDA, por sus siglas en inglés), que clasifica los componentes de los medicamentos como A, B, C, D y X, “siendo A los medicamentos con seguridad comprobada en el embarazo y X los que tienen un daño fetal comprobado”.

Así, pues, las mujeres embarazadas que tienen enfermedades crónicas deben consultar con el especialista los riesgos y beneficios de los medicamentos, de acuerdo con su enfermedad, para buscar la mejor opción que les permita tratarse sin afectar al feto.