¡Atentos! Los cambios de clima afectan la salud de tus niños

Protege a tus hijos porque pueden adquirir desde un resfriado hasta una bronquitis o pulmonía.

Gripa y familia

Hasta mediados de abril irá el pico de influencia de las enfermedades respiratorias, por ello mantén siempre abrigados a tus niños.

Foto:

iStock

Por: ABCdelbebe.com
febrero 11 de 2019 , 03:06 p.m.

En casi toda Colombia, el fenómeno del Niño ha impactado en muchos aspectos climáticos, extendiendo los periodos de altas temperaturas y, en algunos departamentos, enfrentando a la población a duras heladas en las madrugadas. El Ideam, máximo organismo relacionado con el clima y los cambios atmosféricos en el país, prevé que este periodo irá hasta mediados de abril y con ello, las enfermedades del sistema respiratorio se intensifican.

En el caso puntual de Bogotá, la Secretaría Distrital de Salud ha anunciado que en lo que va corrido del año, por causa de las infecciones respiratorias ya se han realizado más de 81.600 consultas médicas, 9,8 por ciento más que en el mismo periodo del 2018.

La población que mayor riesgo de contagio corre son, especialmente los bebés, los niños menores de 5 años y los adultos mayores de 60 años. Así también, los prematuros nacidos antes de la semana 35 y los pequeños con enfermedades pulmonares y afecciones cardíacas congénitas, quienes resultan más vulnerables a contraer infecciones, ya que su sistema inmunológico es muy débil.

Virus y contagios

Entre las Enfermedades Respiratorias Agudas (ERA) se encuentra el Virus Sincitial Respiratorio (VSR), uno de los principales causantes de infecciones respiratorias como la bronquiolitis.

Al comienzo, el VSR presenta los síntomas de un resfriado común: estornudos, dolor de garganta, nariz tapada, fiebre, pero después puede evolucionar rápidamente a generar problemas para respirar, respiración agitada y rápida, dificultad para comer o recibir líquidos, coloración azul o morada en la piel del rostro, labios, manos o pies y decaimiento, síntomas que son signos de alerta que debes atender con urgencia.

Por su parte, la neumonía es una enfermedad del tejido pulmonar provocada por un virus o una bacteria que ataca, especialmente, a los menores de 5 años. En el país, la tendencia indica un aumento en los casos de neumonías bacterianas ocasionadas por desnutrición, las bajas defensas y la disminución en la cobertura de vacunación.

La fiebre que acompaña a la neumonía la puedes manejar con antipiréticos (como acetaminofén), pero esto solo lo debe determinar el pediatra. Lo que puedes hacer es bañar a tú niño con agua tibia o ponerle compresas frías. Si la fiebre es menor a 38 ºC, no es recomendable medicarlo, porque a esa temperatura funcionan mejor las defensas del organismo.

Es primordial que si tienes un bebé no le suspendas la lactancia y si es un niño más grande, le mantengas su alimentación normal y lo hidrates frecuentemente. El neumococo es el germen responsable de la neumonía, por fortuna, existe una vacuna que protege contra siete serotipos de este germen, de los 90 que posee y que hacen, entre otros síntomas, que quien la padece presente fiebre mayor a 38 ºC.

La bronconeumonía es una complicación producto de otras enfermedades respiratorias y combina síntomas de la bronquitis y la neumonía, cuyo signo clave a la hora de hacer el diagnóstico es el aumento en la frecuencia respiratoria.

Como lo explica el pediatra Jaime Anzola, la dificultad respiratoria en estos casos puede ser tan severa que causa hundimiento de costillas, quejido en el pecho y aleteo nasal. Esta ERA también involucra los alvéolos pulmonares que se inflaman causando molestias, porque es allí donde se hace el intercambio gaseoso de oxígeno y la eliminación de dióxido de carbono.

gripa

No automediques nunca a tu niño. Desde el comienzo de los síntomas acude con su médico para no dejar que el contagio se complique.

Foto:

iStock

Cuidado con la bronquitis

La bronquitis es producida por un agente viral, ocasionalmente por una bacteria, y es la afección respiratoria que postra más niños en cama, especialmente a los lactantes; de hecho, es más frecuente que la enfermedad gastrointestinal y se caracteriza por la inflamación de las vías aéreas: tráquea, bronquios y bronquiolos.

La exposición del niño al frío es el principal factor de riesgo. Sin embargo, no debes olvidar que la contaminación, la presencia de fumadores, el humo, el polvo, los gases de los automóviles y los aerosoles, son otros componentes determinantes para la bronquitis. Sus síntomas son: pecho apretado, cansancio, dolor de garganta, silbido al respirar, fiebre, tos y aumento de secreciones nasales.

Recomendaciones generales

Para prevenir el Virus Sincitial Respiratorio es ideal que las personas afectadas se alejen de los niños que vivan en casa; si el contagiado es el bebé y va a la guardería, lo ideal es que por los días de incubación de la enfermedad se cuide en el hogar pero, si definitivamente hay que llevarlo al jardín, los padres deben asegurarse que no permanezca en aglomeraciones y que esté lejos de los demás niños para que el contagio no se extienda. Tanto los cuidadores como los padres o quienes estén en contacto con el niño deben lávese las manos antes y después de cambiarlo, darle de comer o atenderlo.

En caso de la broquitis, tu hijo debe estar muy bien hidratado, tomar algunos medicamentos por si presenta fiebre eso sí, solo si su médico lo formula. Es posible que su pediatra le formule broncodilatadores, para que se ensanchen sus bronquios y pase con mayor facilidad el oxígeno. Puede que después de que se haya tratado la enfermedad, el niño permanezca, por algunas semanas, con una tos seca. Si además hay sospecha de una infección bacteriana secundaria, es posible que le formulen antibióticos.

Ten en cuenta
  1. Lo primero es que tu niño, sea cual sea su edad, debe tener al día su esquema completo de vacunación, pues es la forma más efectiva de mantener al margen a las enfermedades.
  2. Si lactas a tu bebé no suspendas su práctica, pues le ayuda a controlar la infección y lo protege contra otras complicaciones; a la vez que lo nutre e hidrata.
  3. Si tu niño es más grandecito no suspendas la alimentación, pero tampoco lo obligues a comer; eso sí, él debe hacerlo aunque sea en pequeñas cantidades, pero con mayor frecuencia.
  4. Después de alimentar a tú hijo, has que permanezca en posición vertical (sentado o semisentado) por 30 minutos; así disminuyes el riesgo de que, por un episodio de tos, vomite o llegue a broncoaspirar (acción que se produce cuando el vómito pasa al pulmón).
  5. Si notas que tu pequeño tiene sus fosas nasales tapadas límpialas con frecuencia; utiliza media taza de agua hervida y tibia, luego agrégale media cucharadita tintera de sal. Pon al niño semisentado de lado, llena un gotero y aplica la solución en sus fosas nasales.
  6. No automediques nunca a tu niño ni a ningún familiar o conocido.
  7. En lo posible, mientras tu hijo supera el contagio respiratorio, trata de no enviarlo al jardín infantil, para evitar que el contagio se extienda.
Tos fiebre

Si tu niño va al jardín o al colegio, procura que no lo haga mientras está resfriado, pues se expone a los cambios de clima y, además puede expandir el contagio con sus amigüitos.

Foto:

iStock

¿Cuándo consultar con el pediatra?
  • Si lo notas decaído a pesar de no tener fiebre. Permanece somnoliento o está irritable.
  • Si respira rápidamente, le 'silba' el pecho o se le hunden las costillas, consulta.
  • Tiene fiebre persistente durante más de tres días o es difícil de controlar.
  • No come nada o lo poco que consume lo vomita.
  • Tiene tos persistente que le provoca vómito o hace que se ponga rojo al expectorar.
  • Tiene ataques o convulsiona.
  • Hay cambios de coloración en los labios y la piel.
Cuidados especiales para los menores de 5 años:Durante el día
  1. Baña a tu pequeño en lugares cerrados, sin corrientes de aire.
  2. Aumenta el consumo de líquidos y ofrécele alimentos con mayor frecuencia.
  3. Vigila su temperatura corporal mediante el termómetro de mercurio o el digital y verifica que no aumente el calor o temperatura.
Durante la noche:
  • Evita el uso de vaporizaciones con hierbas o esencias; pueden generar mayor congestión nasal, tos o dificultades para respirar.
  • Procura no utilizar calentadores de ambiente. Los cambios bruscos de temperatura pueden empeorar las condiciones de salud.
  • Cubre boca y nariz en caso de tener que salir con ellos en la noche.