Un día para celebrar la vida de los niños

Una fecha para apoyar a los niños con cáncer, que luchan día a día contra la enfermedad.

niños con cáncer

El cáncer en Colombia es la segunda causa de muerte entre niños de 0 a 14 años.

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Por: Astrid López Arias
febrero 15 de 2019 , 05:30 p.m.

Para la Organización Mundial de la salud (OMS), el cáncer es una de las primeras causas de muerte a nivel global; mal que en el 2012 registró un aproximado de 8,2 millones de víctimas alrededor del planeta. Además, la enfermedad ataca tanto a adultos como a ancianos incluso, a niños desde muy corta edad, al actuar de manera silenciosa, ya que cuando se manifiesta el problema está en estadios avanzados de afección.

Sin embargo, y pese al pronóstico negativo de la enfermedad, el mundo de la ciencia no para en su afán por encontrar una cura definitivamente y en prodigar tratamientos que mejoren la calidad de vida de los afectados, en especial cuando se trata de los niños.

Por ello, el mundo conmemora hoy, 15 de febrero, el Día Internacional de la Lucha contra el Cáncer Infantil, una fecha en la que las grandes entidades de investigación científica del mundo y sus pares en Colombia como el Instituto Nacional de Cancerología (INC), el Hospital Militar Central (HMC), la Fundación Hospital Pediátrico La Misericordia (HOMI), la Fundación Santafé de Bogotá y la Asociación Colombiana de Hematología y Oncología Pediátrica (Achop) unen fuerzas para apoyar la lucha contra el cáncer que, día a día, libran los niños junto a sus familias para ganar la batalla.

¿Cómo se manifiesta la enfermedad?

Identificar este tipo de enfermedades no es fácil, pues sus síntomas pueden confundirse con los de un malestar común de decaimiento o los de un resfriado.

Es importante decir que las leucemias son las neoplasias malignas más comunes en niños, la leucemia linfoide aguda (LLA) representa, aproximadamente, el 80 por ciento de los casos, y la leucemia mieloide aguda (LMA) alrededor del 15 por ciento, a ellos le siguen en la incidencia, los cánceres originados por tumores en el cerebro y los del sistema nervioso central y los cánceres de riñón.

El cáncer se puede originar en cualquier parte del cuerpo. Comienza cuando las células crecen descontroladamente sobrepasando a las células normales, lo cual dificulta que el cuerpo funcione como debería.

A diferencia del cáncer en los adultos, en los niños, una muy baja proporción de los casos son prevenibles y muchos de ellos no tienen una causa clara que los defina. Así mismo, los factores ambientales y los hábitos tienen un menor impacto en esta población.

Para determinar que algo está sucediendo y consultar es muy importante que los padres y cuidadores atiendan a las señales. Por ejemplo, un pequeño que por naturaleza vive activo; jugando, corriendo, en plena actividad y, que de un momento a otro lo ves pálido, decaído y sin ganas de hacer cosas; muy cansado y agotado, es el momento de consultar, pues los síntomas lo indican.

Fiebre alta

Si notas que tu hijo presenta fiebre que no baja con el tratamiento y que dura más de dos emanas, consulta de inmediato.

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Debes estar atento a sí tu niño presenta una fiebre alta, que no cede y que sobrepasa las dos semanas, para consultar con su pediatra, y si además sobrevienen sangrados inexplicados, vómitos y la aparición de grandes moretones sin causa aparente, hay que acudir al médico de inmediato.

Anualmente, en Colombia se registra un promedio de 281 muertes por leucemias en niños y 218 en niñas.

Las cifras en Colombia hablan de un aumento en la presencia de cáncer en niños ya que en el periodo de 2007 a 2011, se encontró que de los 764 casos nuevos de cáncer infantil en niños y 558 en niñas por año, alrededor del 44 por ciento fueron diagnosticados como leucemias. Anualmente se registra un promedio de 281 muertes por leucemias en niños y 218 en niñas.

Aunque como se ha dicho ya, es muy difícil prevenir el cáncer en niños cabe anotar que en la última década los estudios científicos han evolucionado y se han encontrado alternativas de terapias inmunológicas que buscan activar el sistema inmunológico del organismo para que él mismo combata a las células malas que proliferan irregularmente complicando la enfermedad.

La inmunoterapia contra el cáncer va al tumor para atacarlo solo a él y no al organismo en general como sucede en el caso de las quimioterapias o radioterapias. En prácticas mucho más complejas se está trabajando en un método que busque dentro del organismo la alteración genética, se marque y las terapias vayan dirigidas al blanco específico, al tumor y de esa manera, el medicamento de atacar al mal directamente sin afectar otros órganos o hacer que la enfermedad se extienda.

¿Cuánto sabe sobre el cáncer infantil?

Sara Barrera, una valiente niña de tan solo 8 años, de Yopal (Casanare), lleva tres años luchando contra una leucemia, la forma de cáncer más común entre los pequeños, para ella su gran sueño es: “si pudiera pedir un deseo sería que mi familia estuviera siempre bien, ellos son mi felicidad”.

Su madre, Flor Bello, asegura que el descubrimiento del cáncer ha sido una experiencia que le ha enseñado a valorar lo que verdaderamente tiene importancia en la vida, y es el tiempo en familia y la salud. “El amor por mi hija es lo que más me ha animado en este periodo. Si pudiera aconsejarle a alguien que está pasando por esta situación, sería que nunca pierda la esperanza. Hay que aferrarse a la mano de Dios, sin importar lo que se viva en el día a día”.

Un consejo muy sabio si se piensa en que en Colombia, el cáncer es la segunda causa de muerte en niños entre los 0 a 14 años. Cabe decir que en el país, ha aumentado la proporción de muertes por esta enfermedad en la población menor de 15 años, al pasar de un 2,2 por ciento de los fallecimientos de 1985 a 1989 a un 3,5 por ciento entre el 2005 y el 2008.

Para el doctor Amaranto Suárez Mattos, oncólogo pediatra del Instituto Nacional de Cancerología: “un diagnóstico de cáncer en un niño no es sinónimo de una sentencia de muerte. Puede ser una experiencia muy dura, pero siempre existe una esperanza de vida”.

Según el experto, esta enfermedad no es prevenible en los niños, ya que solo en un 15 por ciento de los casos se debe a causas genéticas. “Para los niños no existen campañas de prevención, pues prevenirlo es prácticamente imposible”, dice.

Un diagnóstico de cáncer en un niño no es sinónimo de una sentencia de muerte. Puede ser una experiencia muy dura, pero siempre existe una esperanza de vida

Atención y acompañamiento familiar, claves en la lucha

El doctor Amaranto Suárez asegura que cuando se habla de cáncer infantil es el acompañamiento familiar la clave del éxito en los tratamientos: “todos los niños que sean diagnosticados con cáncer deben contar con una red de apoyo que incluya a la familia, el sistema de salud y el mismo hospital donde el niño reciba el tratamiento. A su vez, los mismos padres necesitan ser guiados durante este proceso".

Por su parte, la directora general del Hospital Militar, Brigadier General Clara Esperanza Galvis agrega que “es el rol de la familia un papel determinante en la psicología del niño, ya que esta situación genera dependencia y mayor vulnerabilidad por parte del paciente. Por ello se aconseja tener un acompañamiento integral entre ellos y su familia, y entender que la edad en la que se desarrolla el cáncer es determinante”.

Puedes consultar toda la información relacionada con la enfermedad y aclarar dudas a través de los canales por twitter al Instituto Nacional de Cancerología (@INCancerologia), el Hospital Militar Central (@HOSMILC), la Fundación Hospital Pediátrico La Misericordia (@FundacionHOMI) y la Asociación Colombiana de Hematología y Oncología Pediátrica (#Achop).

Atentos a los síntomas de alerta

Los padres, cuidadores y familiares que están a a cargo de los niños deben estar atentos a síntomas como los que describimos a continuación para que consulten de inmediato y puedan descartar cualquier anomalía.

  1. Si notas que tu niño tiene fiebre injustificada durante más de 2 semanas.
  2. Si empieza a perder peso y baja su apetito, se fatiga y presenta sangrados y sudoración.
  3. Si aparece con moretones y diminutos puntos rojos en brazos y piernas.
  4. Si se queja de dolor de abdomen.
  5. Si palpas masas en su cuello o ganglios inflamados.
  6. Si dice que le duelen los huesos, articulaciones o espalda.
  7. Si con frecuencias sufre de infecciones como gripa, daños estomacales y mareos.