Cuida la salud auditiva de tus pequeños

Padres, docentes y cuidadores deben estar alerta para prevenir problemas auditivos.

Examen de oídos

Procura llevar a tu niño, una vez al año, a un examen de oídos, con ello estarás previniendo cualquier complicación.

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Por: ABCdelbebe.com
marzo 03 de 2019 , 08:00 a.m.

El tercer día del mes de marzo, la Organización Mundial de la Salud, OMS, centra su labor en concientizar a las personas frente a los problemas de audición esto, a raíz del incremento en los últimos años de los registros de pacientes con algún problema auditivo, a nivel mundial.

Según cifras del organismo internacional, alrededor de 34 millones de niños padecen de pérdida auditiva discapacitante, es decir, poseen algún problema en el oído medio o interno, que imposibilitará su facultad de escuchar y, con ella, posiblemente, su concentración, aprendizaje y socialización.

La estructura del oído es muy sencilla, está dividido en externo, que es el área superficial; medio, cuyas partes facilitan la ampliación del sonido, e interno, cuya función es convertir las ondas sonoras en impulsos eléctricos para que lleguen al cerebro.

Es oportuno decir que se habla de pérdida de la audición cuando ocurre algo dentro de cualquiera de las zonas del oído y esto dificulta el paso del sonido, haciendo que la persona no escuche nada o muy poco y no pueda interpretar lo que alcance a percibir.

Dichas afectación puede ser de dos tipos: el primero de ellos, que se entorpezca el paso del sonido al oído interno por factores que afecten, ya sea al oído externo o al medio, lo que se conoce como pérdida auditiva conductiva. Y la otra alteración es la pérdida neurosensorial, que se caracteriza por daños en alguna parte del oído interno, provocando inconvenientes al momento de convertir los sonidos en energía, para enviarlos al cerebro.

Este tipo de problemas pueden desarrollarse con el bebé desde el vientre de la madre o, aparecer en cualquier etapa de la vida. No es necesario ser un adulto mayor para presentar una disminución en la capacidad de escucha, por lo que es muy importante que realices oportunamente un chequeo médico auditivo, cada año, a tus pequeños, de tal forma que puedas prevenir, pues se estima que cerca del 60 por ciento, de los casos de pérdida de audición podrían evitarse.

La detección temprana es un gran aliado
audición

Esté atento a actitudes especiales de sus hijo, como que moleste sus oídos constantemente o no atienda a llamados o sonidos estridentes.

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Al nacer, todos los bebés son sometidos a una primera consulta de pediatría en la que se supervisa su estado de salud general, esta revisión incluye, pruebas para determinar si el menor presenta características que favorezcan una disminución en su audición, o si nace con algún problema en sus oídos.

Adicionalmente, y como se dijo antes, aunque las pruebas realizadas a temprana edad, no indiquen ninguna probabilidad de sordera, si es importante realizar exámenes auditivos de rutina cada año. Tú y tu pareja, cuidadores y profesores, deben estar atentos ante las diferentes señales que pueden indicar que un niño puede padecer de algún tipo de incapacidad al oír. Dentro de los signos de alarma, según la OMS se cuentan los siguientes:

  1. El pequeño no responde a los sonidos.
  2. El niño se confunde cuando le hablan, lo que quiere decir que no entiende lo que se le dice.
  3. Demoras en el desarrollo del habla.
  4. Que el oído drene líquido.
  5.  Constante dolor de oídos o que los sienta tapados.
  6. Se molesta con frecuencia los oídos como buscando destaparlos o escuchar mejor.

También es importante que tengas en cuenta los antecedentes familiares, o si tuviste alguna infección durante el embarazo, si tu hijo fue prematuro o le faltó oxígeno al nacer, es decir, si padeció de sufrimiento fetal.

Estos factores favorecen la aparición de problemas de los oídos y, con ellos, la desconcentración, dificultades durante el aprendizaje y en el desarrollo cognitivo y social de los niños afectados. Sumado a un impacto en la autoestima, causándoles daños emocionales, ya que por la falta de audición, los pequeños comienzan a aislarse de sus compañeros y a irritarse con facilidad por no poder relacionarse.

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Debes evitar que tus niños utilicen mucho los audífonos y a un volumen muy alto.

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Atentos a estas recomendaciones

Es importante que tengas cuidado con:

  1. Exponer a tu pequeño a ambientes con ruidos muy fuertes o excesivos.
  2. Dejar que se acumule la cera en los oídos. No, los limpies con copitos, ya que el uso de éstos puede obstruir los oídos. Utiliza una solución indicada para ello.
  3. Las enfermedades como la meningitis, el sarampión y la parotiditis (paperas), pueden afectar los oídos, procura un examen luego de padecerlas.
  4. No permitas que tu niño introduzca objetos en sus oídos.
  5. Cuida a tu niño de sufrir golpes en la zona de las orejas.