La contaminación causa un gran número de enfermedades infantiles

Informe de la OMS indica que la contaminación ambiental trae riesgos para la salud de los niños.

niños y contaminación

La contaminación ambiental incrementa la incidencia de enfermedades como el asma o los trastornos de neurocomportamiento.

Foto:

iStock

Por: Astrid López Arias
febrero 20 de 2019 , 03:34 p.m.

Por estos días, varias ciudades de Colombia, entre ellas su capital Bogotá, se han visto afectadas por nubes de contaminación que provienen especialmente de la industria y del transporte terrestre. Causas que tienen su origen en la proliferación de componentes dañinos para la atmósfera que emanan de las empresas y que no tienen supervisión ni control.

Así, el parque automotor viejo que transita a diario por las ciudades contamina en gran medida el aire, con un agravante muy delicado: ese aire dañino se recibe directamente a la altura del rostro de las personas e ingresa al organismo por las vías respiratorias.

Y es que el problema es realmente delicado. Al respecto, la Organización Mundial de la Salud (OMS) indica que en los países más pobres, uno de cada cinco niños no vivirá más de 5 años debido, principalmente, a los factores ambientales. La incidencia de enfermedades tales como el asma o los trastornos de neurocomportamiento en los niños van en aumento en varias partes del mundo, y se calcula que el 30 por ciento de la mortalidad infantil podría estar relacionada con factores ambientales.

Por razones y cifras como estas, es que las autoridades sanitarias y del medio ambiente han realizado varias recomendaciones para contrarrestar el impacto negativo en la salud de la población, en especial, de la más vulnerable: los niños, bebés, mujeres embarazadas y los adultos mayores de la contaminación ambiental.

El aborto espontáneo es una de las consecuencias de la exposición a la contaminación en mujeres embarazadas

Estudio alerta sobre daños en la salud de los niños

La OMS realizó hace algún tiempo, un informe en el que se destacaba la sensibilidad de los niños a la exposición de sustancias químicas nocivas en diferentes etapas de su crecimiento.

Ese informe, que hace parte de la serie de Criterios de Salud Ambiental, titulado Principles for Evaluating Health Risks in Children Associated with Exposure to Chemicals (Principios para Evaluar los Riesgos de Salud en Niños Asociados con la Exposición a Sustancias Químicas), sirve como guía para evaluar los riesgos en la salud de los niños que implica el aire y los ambientes nocivos para la vida y su desarrollo.

Elaborado por un grupo de 24 especialistas científicos de 18 países, el informe se enfocó en analizar los efectos de las sustancias químicas desde la concepción hasta la adolescencia, encontrando que un amplio espectro de las enfermedades infantiles está asociado con entornos insalubres, y que en grandes partes del mundo, los peligros habituales derivados de la higiene del medio siguen siendo la principal fuente de enfermedad.

alimentos contamidados

Los alimentos pueden ser una fuente de contaminación cuando no son lavados ni manipulados correctamente, pues están expuestos a los plaguicidas o el plomo de los suelos.

Foto:

iStock

La investigación también arrojó que los niños son más vulnerables que los adultos a las sustancias químicas -tales como los plaguicidas que contienen los alimentos o el plomo presente en el suelo- ya que consumen una mayor cantidad de alimentos y bebidas por kilogramo de peso corporal comparado con las personas de mayor edad.

Además, sus regímenes alimenticios son diferentes y menos variables; por tener una tasa de inhalación más alta y una mayor proporción de superficie corporal con respecto al peso -lo cual puede dar lugar a una exposición más elevada a determinados productos químicos ambientales-, indican apartes del estudio.

Por otro lado, el comportamiento habitual de los niños es estar en plena actividad, siempre moviéndose y cogiendo cuanta cosa está en su camino. Así, ellos juegan al aire libre, cogen elementos del suelo o se llevan la mano a la boca, lo que los expone aún más a la contaminación en comparación con un adulto, que ya no se comporta de esta manera.

Entre los efectos que sufren los niños por exponerse a sustancias químicas está incluso, la posibilidad de que sus madres presenten un aborto espontáneo o, en el peor de los casos, se de una muerte prenatal.

Al nacer pueden llegar con bajo peso o ser prematuros. Además, sufrir de asma o presentar problemas congénitos. Pueden padecer de pubertad precoz, y algunos estudios más profundos hablan de un mayor riesgo de sufrir enfermedades cardíacas o cáncer en la edad adulta.

Cuide a sus niños de estos malos ambientes en casa
Niños en el parque

Ambientes como parques, colegios, jardines infantiles e incluso el hogar no están exentos de tener elementos contaminantes, como algunos materiales de construcción y detergentes químicos.

Foto:

iStock

El informe de la OMS también sostiene que hay que tener en cuenta que los niños tienen más años de vida por delante y, por consiguiente, más tiempo para permitir que las enfermedades crónicas aparezcan y, por lo general, estas se manifiestan años después de contraerse, así que la incidencia y las consecuencias pueden agravarse.

El trabajo de la OMS anota que la principal fuente de contaminación ambiental que afecta a los niños se encuentra, de forma increíble, al interior de sus casas, puesto que pasan el mayor tiempo en ellas.

Por ejemplo, se refiere al humo que algunas cocinas emanan y de la calefacción a base de carbón o madera –un gran número de hogares de estratos con mínimos ingresos, en un porcentaje del 50 por ciento mundial, utilizan este sistema, concentrándose el 90 por ciento de ellos en las zonas rurales- lo que provoca problemas respiratorios a los niños.

Según el informe, en los países desarrollados la contaminación ambiental en las casas ha aumentado debido a un mayor aislamiento de las construcciones, una menor ventilación, el uso de detergentes químicos, el gas en las cocinas y la calefacción, así como algunos componentes de edificios y muebles que incluyen partículas con elementos nocivos para el sistema respiratorio.

Entre los componentes contaminantes de los hogares se cuentan el dióxido de nitrógeno que hace que en los niños aumenten el riesgo de padecer de tos asmática y bronquitis.

Otros aspectos que hay que cuidar y más allá, que la industria tenga en cuenta al crear o adecuar ambientes como jardines o colegios son los materiales que se utilizan en estas construcciones, ya que algunas pinturas se hacen a base de plomo, algo más común en los edificios antiguos que en los nuevos, pero que junto al amianto o más conocido como asbesto, encierran un gran riesgo para la salud de los pequeños.

Finalmente, la investigación de la Organización Mundial de la Salud señaló en su momento que, los parques infantiles utilizan un tipo de conservante para la madera, que contiene arsénico y que desde el punto de vista de la construcción, la protege de la lluvia y el sol, pero que implica un alto riesgo para la salud de los niños cuando están en contacto con ella.

Así las cosas, el organismo internacional hace un llamado permanente a los gobiernos para que vigilen de cerca, los aspectos que rodean la fabricación y desarrollo de industrias para que no pongan en peligro la salud de la humanidad y, sobre todo, la vida de los niños, que son la semilla de la raza humana y cuyo cuidado es responsabilidad de todos.